Desgracia del danés, que se rompe la clavícula en un accidente absurdo. Tanto él como Pogacar sufrieron un control antidopaje de madrugada.
El danés Jonas Vingegaard se ha visto obligado a abandonar el Tour de Francia al sufrir una aparatosa caída a 20 km de la meta de la decimoquinta etapa, que se disputa entre Champagnole y Plateau de Solaison, en la que también se vio involucrado el mexicano del UAE Isaac del Toro.
Una desgracia absoluta para Vingegaard
Vingegaard, ganador de dos Tours de Francia y uno de los favoritos en la presente edición, se fue al suelo en una curva junto a otros corredores, pero el danés se llevó la peor parte con un fuerte golpe en el hombro derecho.
El choque contra la acera le obligó a permanecer unos minutos tendido en el asfalto, pero enseguida los médicos de carrera observaron la importancia de la lesión y el jefe de filas del Visma abandono el Tour en ambulancia. Vingegaard, segundo en la general a 4.30 minutos de Pogacar, abandona el Tour por primera vez.
Un control antidopaje sorpresivo
La caída del líder del Visma llega justamente después de una noche en la que pudo dormir menos que de costumbre. Y es que los dos primeros de la general del Tour de Francia, Pogacar y el danés, fueron despertados en plena madrugada de este domingo para ser sometidos a un control antidopaje por sorpresa. El maillot amarillo fue despertado a las 5 de la madrugada, mientras que el segundo había sido despertado a las 2, según revelaron los propios ciclistas en la salida de la etapa número 15 en Champagnole, en el macizo del Jura.
Los dos aseguraron que tuvieron problemas para volver a dormir tras ser despertados y el esloveno aseguró que se pasó el resto de la noche escuchando música. "He tardado 40 minutos en regresar a la habitación; no es la mejor noche, pero estoy bien. Forma parte de esto", dijo el danés, cuyo equipo, el Visma, dio por bueno el control si sirve para mejorar la imagen del ciclismo, duramente afectado por el dopaje hace unos años.
Pogacar, por su parte, aseguró que sólo ha dormido cuatro horas porque suele acostarse tarde, lo que le ha provocado "un problema". "Pero, bueno, he pasado una mañana agradable. No me podía volver a dormir, así que he estado tranquilo, escuchando clásicos de Eminem y me he preparado varios cafés. Como he abusado de la cafeína, estoy listo para atacar el día", dijo el ciclista del UAE, en buena posición para sumar su quinto Tour. "Pero no es agradable ser despertado en medio de un dulce sueño", agregó.
Los controles antidopaje durante la madrugada están permitidos en Francia en virtud de un decreto adoptado en 2016, siempre que "existan, contra ese deportista, sospechas graves y concomitantes" de que puede "hacer desaparecer pruebas" de dopaje.