La selección española arrasa en los premios, con Rodri nombrado como MVP y Cubarsí y Unai Simón también galardonados.
El centrocampista de la selección española Rodri Hernández fue elegido mejor jugador, Balón de Oro, del Mundial 2026 que ganó España al vencer en la final a Argentina por 1-0. El futbolista del Manchester City, que ganó el Balón de Oro en el 2024, fue designado este domingo como el futbolista más destacado del Campeonato del Mundo disputado en Estados Unidos, México y Canadá. Este triunfo lleva su firma pues su liderazgo en la medular ha comandado el brillante juego asociativo con el que el equip de Luis de la Fuente se ha impuesto a todos sus rivales. Su rendimiento en las eliminatorias, pero sobre todo en las semifinales y final ha sido sobresaliente.
Por otro lado, el central de la selección española Pau Cubarsí fue elegido como el mejor jugador joven del Mundial 2026. El zaguero catalán ha sorprendido por la consistencia de sus actuaciones. Ha formado la mejor pareja de centrales del torneo, una zaga que ha batido todos los récords ya que nunca antes se habían permitido tan pocas llegadas y remates en toda la historia del torneo. Sin duda, su irrupción con 19 años ha dejado al planeta boquiabierto y llena de ilusión y esperanza a la apasionada afición española, que ve en él la piedra angular de la retraguardia del futuro.
España arrasa en el Mundial
Además, el portero de la selección española Unai Simon fue elegido el mejor guardameta del Mundial. El meta del Athletic Club de Bilbao solo encajó un gol en todo el torneo, ante Bélgica en cuartos de final. Esa es la menor cifra de tantos encajados conocida en los Mundiales, dato que cobra aún mayor trascendencia si se contempla que ésta ha sido la edición mundialista más larga y con más partidos de siempre. Para el recuerdo, asimismo, queda su mareante racha de imbatibilidad. El arquero vasco estuvo 650 minutos sin recoger la pelota de sus redes, en una inercia en la que dejó la portería a cero, de forma consecutiva en los duelos ante Cabo Verde, Arabia Saudí, Uruguay, Austria y Portugal, y ante Japón y Marruecos en Catar 2022.
Así, España ha arrasado tanto en el colectivo como en las individualidades, un hecho que sin duda le ha permitido ganarse el respeto que ni la FIFA ni Estados Unidos le había mostrado hasta este domingo. El terrible sorteo (diametralmente opuesto al que disfrutó Argentina) le obligó a medirse a Uruguay en Fase de Grupos y a Portugal, Francia y la 'Albiceleste' en las eliminatorias. Además, los arbitrajes y el estado del césped -contrario al estilo combinativo español- han torpedeado el recorrido. Y los analistas de las principales cabeceras estadounidenses han tenido que disculparse por la cobertura silente que hasta esta final habían desarrollado del equipo de Luis de la Fuente. Quizá el 'soccer' todavía les suene a chino.