Mercedes-Benz ha dado un paso decisivo en la transformación de su fábrica de Vitoria al iniciar la producción en serie del nuevo Mercedes-Benz VLE, un modelo que inaugura una nueva etapa para la división de vehículos industriales de la marca alemana. La planta vasca se convierte así en la primera del mundo en fabricar este vehículo sobre la nueva arquitectura modular y escalable que servirá de base para la próxima generación de furgonetas y monovolúmenes de la compañía.
El arranque oficial de la producción se celebró con un acto institucional presidido por el consejero delegado de Mercedes-Benz Group, Ola Källenius, y el máximo responsable de Mercedes-Benz Vans, Thomas Klein. También asistieron el ministro de Industria y Turismo, Jordi Hereu, y el lehendakari del País Vasco, Imanol Pradales, reflejando la relevancia industrial y económica que tiene este proyecto para España.
La fábrica alavesa desempeñará un papel protagonista dentro de la red global de producción de Mercedes-Benz. Será la encargada de fabricar en exclusiva el nuevo VLE para los mercados internacionales antes de que la planta china de Fuzhou comience a producir unidades destinadas al mercado local a finales de este año.
El nuevo modelo es el primero desarrollado sobre una plataforma que permitirá fabricar vehículos con distintas tecnologías de propulsión y diferentes configuraciones de carrocería, simplificando la producción y aumentando la flexibilidad industrial.
Según explicó Ola Källenius durante el acto, el VLE representa la nueva forma de desarrollar vehículos en Mercedes-Benz, con procesos digitales, equipos internacionales y una fabricación más eficiente.
Presentado mundialmente el pasado mes de marzo, el Mercedes-Benz VLE apuesta por un concepto que combina el confort de una berlina de lujo con la versatilidad de un gran monovolumen.
El vehículo podrá ofrecer hasta ocho plazas, contará con una autonomía superior a los 700 kilómetros según el ciclo WLTP y utilizará una arquitectura eléctrica de 800 voltios que permitirá realizar recargas ultrarrápidas.
Además, incorporará el sistema operativo MB.OS, que integra todas las funciones del vehículo, desde el sistema multimedia hasta las ayudas a la conducción y la gestión del rendimiento eléctrico.
Una transformación sin detener la producción
El inicio de la fabricación del VLE culmina varios años de inversiones en la planta de Vitoria, donde Mercedes-Benz ha renovado por completo las áreas de carrocería, pintura y montaje, además de modernizar la logística y todos los sistemas informáticos.
Uno de los aspectos más destacados del proyecto es que toda esta transformación se ha llevado a cabo sin interrumpir la fabricación de los actuales Clase V, Vito y eVito, un desafío industrial de enorme complejidad.
Las nuevas instalaciones permiten fabricar diferentes tipos de vehículos en una única línea de producción, aumentando la eficiencia y preparando la planta para futuras generaciones de modelos.
Mercedes-Benz destaca especialmente el papel de la plantilla en este proceso de transformación. Cerca de 5.000 empleados trabajan actualmente en la fábrica de Vitoria y han participado en más de 160 programas de formación específicos para adaptarse a las nuevas tecnologías de fabricación, materiales y procesos digitales.
El director de Mercedes-Benz Vans, Thomas Klein, aseguró que el inicio de la producción supone «el comienzo de una nueva era» para la planta española, mientras que el director del centro de Vitoria, Bernd Krottmayer, puso en valor el compromiso y la flexibilidad demostrados por los trabajadores durante todo el proceso de adaptación.
Producción con menor huella de carbono
La transformación también tiene un importante componente medioambiental. Mercedes-Benz recuerda que la planta de Vitoria opera con neutralidad de carbono en términos de balance desde 2022 gracias al uso de electricidad procedente de fuentes renovables, energía geotérmica y sistemas de recuperación de calor.
La estrategia de sostenibilidad continuará reforzándose con la entrada en funcionamiento, prevista para el otoño de 2026, de una nueva planta de pintura totalmente electrificada, diseñada para eliminar el uso de combustibles fósiles en este proceso y reducir aún más las emisiones de CO?.
Con el inicio de la producción del VLE, Mercedes-Benz no solo estrena un nuevo modelo eléctrico de gran autonomía, sino que consolida a Vitoria como uno de los centros industriales más importantes del grupo en Europa y garantiza la competitividad de una fábrica que seguirá siendo estratégica para el futuro de la marca.