La ministra de Defensa, Margarita Robles, ha realizado un gesto hasta ahora insólito por parte del Gobierno en la crisis de Ceuta: al entrar en las dependencias del gobierno ceutí, la ministra ha sido increpada por los vecinos, que lanzaban gritos contra el Gobierno, e incluso una de las vecinas ha estallado en llanto. Ante esta circunstancia, Robles se ha acercado para dar la cara y dialogar durante unos minutos.
Robles se reúne este miércoles con el presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, y visita a las tropas dependientes del Mando Operativo Terrestre desplegadas en la ciudad autónoma.
Robles es la tercera responsable ministerial en viajar esta semana a Ceuta, después de que el lunes lo hiciera el titular de Política Territorial, Ángel Víctor Torres, y ayer el de Exteriores, José Manuel Albares, por la crisis migratoria provocada tras la llegada masiva a la ciudad de más de 70.000 personas el pasado 30 de julio.
Tras reunirse con el presidente ceutí, Robles comparecerá ante los medios de comunicación desde la Delegación del Gobierno en Ceuta.
Defensa ordenó este lunes la cancelación de todos los permisos de sus militares destinados en la ciudad autónoma desde el jueves, 13 de agosto, y hasta nueva orden, salvo en casos excepcionales.
Vivas ha venido reclamando en los últimos días un refuerzo de agentes de la Policía Nacional y la Guardia Civil en la frontera, así como el mantenimiento del Ejército en la ciudad para dar tranquilidad a la población.