El Gobierno de Melilla considera que la barrera flotante que el Ministerio del Interior está instalando en el mar, al igual que ya hizo en Ceuta días atrás, “no es suficiente” y es necesario que el Ejecutivo nacional prevea “una estrategia de defensa” en ambas ciudades autónomas para evitar que se repita esta crisis migratoria.
A preguntas de los periodistas, el vicepresidente primero de Melilla, Miguel Marín, ha reclamado que el Gobierno central tenga “los recursos preparados con carácter inmediato” en esa estrategia de defensa, pues “la imagen que está dando España al mundo entero es de no tener capacidad suficiente para defender sus fronteras”.
“Marruecos no toma en serio al presidente Sánchez ni a nuestro país, y eso es inadmisible”, ha dicho el vicepresidente melillense, convencido de que las relaciones entre ambos países deben ser buenas “pero en condiciones de igualdad y de lealtad” y que ésta sea “bidireccional, cosa que hoy no sucede”.
Según Marín, “la gran invasión” en Ceuta evidencia que España tiene “un Gobierno fallido” y “sin credibilidad ni capacidad de respuesta para gestionar esta cuestión” incluso transcurridas dos semanas desde la entrada de decenas de miles de migrantes a la ciudad.
Ha dicho que lo que hace falta es que “España exija a Marruecos que esto no vuelva a suceder y que esté preparada con todos sus recursos” de fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado y Fuerzas Armadas “para que esto no vuelva a ocurrir si hay un nuevo intento”, después de que ya hubiera otro en 2021, razón por la que cree que el Gobierno debería haber estado “preparado para dar una respuesta”.
Por ello, ha declarado que “lo mejor que le puede pasar a España es que se convoquen elecciones” y haya un nuevo presidente del Gobierno que, en caso de ser el popular Alberto Núñez Feijóo, “dará un giro al cúmulo de despropósitos que padece el país en todos los ámbitos, en este caso en política exterior”.
Por el contrario, “Sánchez, en vez de estar resolviendo este problema que tiene Ceuta, se dedica a broncearse en su palacio, como si la cosa no fuese con él”, lo que considera que “dice mucho de su frivolidad”.
Cambiar la ley Por su parte, el presidente de Melilla, Juan José Imbroda, ha dicho en declaraciones a Antena 3 que la instalación de barreras flotantes y boyas para reforzar el perímetro fronterizo de la ciudad puede servir para “paliar” la situación, pero no resuelven el problema de fondo.
Ha dicho que lo fundamental es cómo impide Marruecos la salida de sus súbditos y qué protocolo tiene la Guardia Civil para actuar ante una entrada irregular, por lo que se ha preguntado qué instrucciones tendrán los agentes cuando los inmigrantes alcancen las nuevas barreras flotantes y cómo deberán actuar a partir de ese momento.
Ha reclamado un cambio de la Ley de Extranjería tras los “efectos nocivos” de la sentencia del Tribunal Supremo que impide rechazar en frontera a quienes entren a Ceuta y Melilla por vía marítima, si bien ha acusado al Gobierno de adoptar una política “de brazos caídos” en materia migratoria.
Huelga en el centro de menores
El comité de empresa del centro de acogida de menores ‘La Purísima’ ha anunciado una huelga durante la semana de las fiestas patronales de Melilla, que se celebrarán del 29 de agosto al 6 de septiembre, debido al “colapso real” de menores y la falta de soluciones y diálogo de la que acusan al Gobierno local.
En una nota, el comité de empresa ha informado de la convocatoria oficial de huelga como una “medida drástica e irrevocable” aprobada por mayoría absoluta de la plantilla en una asamblea general celebrada el 11 de agosto.
Apunta que les han llevado a adoptar esta medida “las condiciones de colapso del centro”, que “siguen exactamente igual que al inicio de la crisis”, además de que “no son reales las soluciones prometidas por la administración”.
Además, el comité de empresa acusa a la Ciudad Autónoma de “falta total de veracidad en las informaciones trasladadas”, pues “no coinciden en absoluto con la realidad que se vive in situ en las instalaciones” en cuestiones como el refuerzo inmediato de personal, que ha sido desmentido “categóricamente” por los representantes de los trabajadores.
También denuncian la “lentitud burocrática inasumible” para la contratación de personal, que podría tardar “semanas”, ya que los aspirantes de la convocatoria pública de empleo extraordinaria para refuerzo que se cerró este miércoles ahora tendrán que pasar por un proceso de entrevistas y fases administrativas “cuya duración se desconoce”.
El comité de empresa ha advertido de que la “sobrecarga de la plantilla” actual, que encadena y dobla turnos “para poder atender mínimamente a los menores y sacar adelante el servicio básico”, está provocando bajas médicas debido a la “presión laboral, física y psicológica extrema” por unas “condiciones inhumanas de trabajo y niveles de estrés” derivados de la falta de recursos.
Ha acusado además a la Administración de negarse a sentarse con la representación legal de los trabajadores, lo que ha calificado de “desprecio”, y ha reclamado para la plantilla “honestidad, transparencia y, por encima de todo, condiciones dignas para desarrollar sus funciones y proteger a los menores acogidos”.
El centro de menores de La Purísima acoge, según los últimos datos, cerca de 270 menores extranjeros no acompañados que sumados a otros centros elevan a más de 310 los acogidos en Melilla, cuya capacidad máxima es de 84, según la contingencia migratoria declarada hace un año.