El Omonia tumba a un equipo de Giráldez que no levanta cabeza en este inicio de curso.
Con un golazo del esloveno Jure Balkovec en el minuto 88, el Omonia Nicosia agudizó la crisis del Celta, sostenido en la primera parte por las paradas de Radu e incapaz de encontrar el camino para desarbolar a un rival físico hasta el tramo final de la segunda parte con la entrada de Borja Iglesias. Mal comienzo en la Liga Europa.
El dominio del Celta durante el primer tiempo fue estéril. Poco desborde por las bandas, escasa conexión con el trío de ataque. Jugó al trantrán. Su fútbol plano, poco vertical, recordó a muchos de sus momentos del inicio de la liga española. Hasta el descanso, la única pegada del equipo español fueron varios tiros de Álvaro Núñez, Pablo Durán y Burcio que rechazaron defensas. Y un disparo alto de Miguel Román desde fuera del área. Nada inquietó a Fabiano. Ninguno de esos disparos llevaba veneno.
El Celta tampoco ve la luz en Europa
Todo el peligro de la primera mitad lo concentró el Omonia. Soportó sin desordenarse que el Celta, con la novedosa pareja de mediocentros Burcio-Román, tuviese la pelota. Y amenazó a Radu cuando pudo contraatacar. El portero fue el factor determinante. Tres paradones para sostener al Celta. Tres latigazos desde fuera del área, de Ewandro, Duverne y Andreou. Tres manos salvadoras de Radu.
El ritmo se aceleró algo con la apertura de la segunda parte. Incluso se abrió el partido. Diony probó desde fuera del área. Solo iban diez minutos y Claudio Giráldez sintió que tenía que cambiar algo para que su equipo no se desdibujase. Refrescó el ataque con Swedberg y Hugo González. El escenario volvió a parecerse al del primer tiempo. El Celta achicó al Omonia, pero sin crear peligro. Solo una volea desde fuera del área de Álvaro Núñez, en un balón rechazado de un córner. Le faltó profundidad por las bandas, le sobró ser previsible.
Sin vértigo o rebeldía para conectar con los delanteros. Solo apareció esa claridad en un gran pase de Román a Swedberg, algo para romper líneas que finalizó con un gol anulado a Pablo Durán, por fuera de juego inicial de Swedberg.
Claudio Giráldez continuó refrescando el equipo, sin cambios relevantes sobre el juego, que en los últimos veinte minutos, cuando apretó el Celta, acumuló un tiro flojo de Hugo González, otro alto de Javi Rodríguez y una volea lejana de Miguel Román. El Omonia se fue desordenando. Sin embargo, en su peor momento, cuando más sometido estaba, apareció un inesperado cañonazo desde fuera del área de Balkovec que sorprendió a Radu, un gol que destapó las miserias del Celta en su debut del actual curso europeo.
El Benfica hace historia en Milán
El Benfica alargó su impecable racha en este arranque de curso, hizo historia y logró su primera victoria oficial ante el Milan, batido en el Giuseppe Meazza (0-2) y con los tres primeros puntos en la Liga Europa, igual que el Lyon, vencedor en Bruselas ante el Anderlecht (1-2), el Sunderland y el Bayer Leverkusen de Carles Martínez y el Olympiacos de Imanol Alguacil.
El Benfica de Marco Silva logró en San Siro su octava victoria consecutiva. Su inicio en la fase liga de la competición europea mostró la fortaleza lisboeta que tomó ventaja al cuarto de hora con el gol del belga Dodi Lukebakio. El segundo fue en el arranque de la segunda parte, obra del polaco Jakub Kaminski. El Milan, con Luka Modric sin minutos, anclado en el banquillo y que afrontó el choque invicto, sufrió su primera derrota de la temporada y, por primera vez, perdió con el Benfica.
El Bayer Leverkusen del español Carles Martínez empezó la Liga Europa con una firme victoria ante el Celje esloveno en el Bay Arena (2-0). Un autogol de Svit Seslar en el 15 allanó el compromiso germano que culminó el argentino Facundo Medina en el 74. Imanol Alguacil debutó en Europa con el Olympiacos con una remontada consumada en el tramo final ante el Jagiellonia polaco (2-1). Hace seis días que el técnico español tomó las riendas del conjunto ateniense y tras perder en su estreno contra el OFI en la competición helena, sacó el duelo continental disputado contra el representante polaco en el estadio Georgios Karaiskakis. El Jagiellonia tomó ventaja a los veinte minutos por medio de Kajetan Szmyt pero el mexicano Armando González empató al borde del descanso. Fue el gol del ucraniano Roman Yaremchuk el que dio los tres puntos al Olympiacos.
El Sunderland sacó adelante su estreno europeo al vencer en el Stadium of Light al AZ Alkmaar (1-0) gracias a un gol de penalti del francés Enzo Le Fee y el Lyon consiguió imponerse a domicilio en Bruselas, en el Lotto Park, al Anderlecht (1-2). Encarriló el partido el representante francés de Paulo Fonseca en veinte minutos. Con los tantos del danés Noah Nartey y del japonés Keito Nakamura. El cuadro de Vitor Bruno acortó distancias a la hora de partido gracias a Mihajlo Cvetovic. Sin goles en Bucarest entre el Hapoel Beer Sheva y el Dinamo Zagreb, y en Austria, entre el Sturm Graz y el Stade Rennes. El Sparta Praga firmó, en Armenia, ante el Ararat, la goleada de la jornada (1-4) con un doblete del noruego Tobias Guddal completado con los goles del colombiano Jhon Mercado y Patrik Vydra.