El juvenil madrileño arrasó a Bublik y pudo por delante al equipo de Europa. El murciano venció en el dobles junto a Mensik.
En su debut en la competición, el español Rafa Jódar pasó por encima del kazajo Alexander Bublik (6-2 y 6-3) y adelantó a España en la Laver Cup contra el Resto del Mundo. El madrileño, que se estrenaba este año en la exhibición organizada por Roger Federer, recogió el relevo del noruego Casper Ruud, que ganó al argentino Francisco Cerúndolo, y del checo Jakub Mensik, que perdió contra el estadounidense Brandon Nakashima, y puso a Europa por delante.
Jódar: "Que Federer y Rod Laver vean mis partidos significa mucho"
Jódar, a sus 20 años, combatió el fuerte servicio de Bublik, que lució una protección en la rodilla izquierda y no dejó que el kazajo mostrara su anarquía y su juego entretenido que le convierte en uno de los jugadores perfectos para este tipo de exhibiciones. Tras un inicio lento, con varias alternativas en los servicios, cuando Jódar consiguió romper el de Bublik, logró una ventaja que ya no dejó escapar. Eso sí, el madrileño sufrió un par de percances durante el encuentro. Se le volvieron a romper los cordones de las zapatillas por resbalar en la pista negra del O2 y tuvo una caída sin daños mayores al final del segundo parcial.
Ante la atenta mirada de Federer, que estuvo acompañado en la grada por su mujer Mirka y por su agente Tony Godsick, uno de los fundadores de esta competición, el madrileño estrenó su casillero en la Laver Cup y permite que Europa se marche con un 2-1 en el marcador al último encuentro del día. Jódar podría volver a competir este sábado o domingo, en función de lo que decida el capitán Yannick Noah.
"Iba a ser un partido muy difícil, pero lo he manejado muy bien, las situaciones difíciles creo que él ha jugado muy bien, pero en los puntos importantes yo he estado mejor", respondió Jódar en la rueda de prensa posterior al partido. Sobre el problema que sufrió con las zapatillas en el primer set, Jódar lo achacó a la forma en la que resbala. "Es por cómo resbalo, especialmente en pistas de cemento. Cuando pego la derecha o cuando corro hacia a la red. Pongo mucha tensión en la zapatilla, por eso se rompen tantas, por suerte tengo varias zapatillas y pudo cambiarlas rápido, teniendo otro par listo".
Durante su partido estuvieron en la grada dos leyendas de este deporte como Roger Federer, que organiza la competición, y Rod Laver, que da nombre a la misma. "Roger es una leyenda de nuestro deporte y muy contento de que haya organizado todo este evento y que empezara cuando aún estaba en activo. Para mí es un gran jugador que ha dado mucho al tenis, que viera mi partido significa mucho para mí y para todos los jugadores. También quiero hacer una mención especial para Laver, que es una leyenda. Que gente como ellos aprecien estas competiciones es muy bonito".
Alcaraz aumenta la ventaja de Europa en la Laver Cup
Por otro lado, Carlos Alcaraz, haciendo pareja junto a Jakub Mensik, amplió la ventaja de Europa en la Laver Cup al derrotar a Alexander Bublik y Taylor Fritz por 6-4 y 6-4. El español no jugó individual este viernes, reservándose para el sábado y el domingo, pero cumplió en el dobles, una disciplina en la que poco a poco se va encontrando más cómodo.
Junto a Mensik, que venía de perder el segundo partido del día contra Brandon Nakashima, el murciano se encargó de derribar las dos torres del resto del mundo, Taylor Fritz y Alexander Bublik, dos grandes sacadores que no estuvieron a la altura y a los que no sirve de excusa no haber jugado antes juntos. Alcaraz y Mensik tampoco y mostraron un gran de compenetración mucho mayor. Con una rotura en cada set, Alcaraz y Mensik aseguraron la tercera victoria del día para los europeos, tras la de Casper Ruud ante Francisco Cerúndolo y la de Rafael Jódar contra Bublik.
Esta ventaja, sin embargo, es escasa ya que el sábado las victorias que sume cada equipo valdrán dos puntos, mientras que el domingo pasarán a valer tres. El sábado habrá tres encuentros individuales, jugando Alcaraz uno de ellos, y el día lo cerrará el dobles. Ocurra lo que ocurra el sábado, la Laver Cup no podrá quedar decidida, ya que para ello hace falta que un equipo llegue a trece puntos. Si los europeos ganaran los cuatro enfrentamientos, se quedarían en once unidades, por lo que necesitarían un triunfo más el domingo.