Los servicios de Inteligencia del Ejército español habrían identificado a 72 militares marroquíes presuntamente infiltrados en Ceuta a la cabeza de la invasión del pasado 30 de julio, según documentos clasificados a los que ha tenido acceso en exclusiva El Español.
Pese a que el Gobierno de Pedro Sánchez siga tildando de "migrantes" a los invasores (entre los que también hay presos recién amnistiados, expulsados de otros países de la UE, delincuentes multirreincidentes o yihadistas), de acuerdo con la información publicada por el citado medio, 22 de ellos pertenecerían a los servicios secretos de Marruecos y los otros 50 serían militares en activo.
Los tres informes describen a estos efectivos como "centros de gravedad" de una estructura destinada a mantener el control sobre distintos asentamientos y grupos presentes en la ciudad autónoma. La documentación incluiría además alrededor de medio centenar de fotografías de los presuntos infiltrados.
Una supuesta estructura de coordinación
Según la información publicada, los 22 integrantes de los servicios de inteligencia marroquíes tendrían como función identificar puntos vulnerables y evaluar la capacidad de reacción de las fuerzas españolas. Posteriormente, transmitirían instrucciones a los otros militares identificados y a personas integradas en diferentes grupos.
Los informes no establecerían una estructura jerárquica convencional, sino una red organizada alrededor de esos denominados "centros de gravedad".
Uno de los altos cargos militares españoles citados por el periódico sostiene que los presuntos infiltrados habrían contactado con otros grupos para ejecutar determinadas órdenes, en una estructura que también requeriría mecanismos de financiación y abastecimiento.
Seguimiento de los movimientos militares
Los documentos citados apuntan también a que algunos de los presuntos militares habrían realizado actividades destinadas a observar los movimientos de las fuerzas españolas.
La investigación habría detectado personas que seguían a militares españoles y grababan sus maniobras, patrullas y desplazamientos. Los informes atribuyen a estos grupos un posible objetivo de generar desorden y temor entre la población de Ceuta.
Otro de los elementos que habría llamado la atención de los investigadores fue el comportamiento de algunos individuos. Según los informes, grupos de hombres adultos salían a hacer ejercicio a primera hora de la mañana, siguiendo horarios y rutas determinados.
Los primeros informes habrían identificado entre quienes cruzaron la frontera a personas que, según los investigadores, presentaban comportamientos diferentes de los observados en otros grupos. El análisis habría tenido en cuenta factores como la edad, la vestimenta, la condición física y determinados comportamientos durante los días posteriores a la entrada en la ciudad.
El Español señala que algunos agentes observaron posteriormente a hombres de entre 30 y 45 años con una apariencia física que, según los investigadores citados, podía corresponder a personal militar.
También habría siete reservistas identificados
A los 72 militares señalados en los informes se sumarían otros siete reservistas marroquíes que se habrían presentado voluntariamente ante la Policía Nacional para identificarse.
Los documentos citados por el medio sostienen que los servicios españoles continúan investigando la posible presencia de otros efectivos que todavía no hayan sido identificados.