Pedro Sánchez convocó las elecciones generales nada más ser tumbado su decreto de la vivienda. Más que por sus continuos ridículos parlamentarios, que también, disolvió las Cortes con la esperanza de perjudicar a la derecha por haber votado en contra de sus medidas, como si los decretos fueran la gran solución ante la llamada crisis habitacional. Pero la estratagema le ha estallado en la cara. Porque acaba de descubrirse que los perversos “fondos buitres” anidan camuflados en la bancada socialista. No en las filas del PP y Vox, como propagaban los portavoces de todas las izquierdas. La jugada ha tenido un efecto boomerang.
Precisamente la portavoz del PSOE, Montse Mínguez, que en el debate de los decretos seenfureció y despotricó en la tribuna de oradores al tildar a la derecha de estar con los fondos buitre en lugar de con las familias, es pareja de un hombre que posee un holding inmobiliario de 30 viviendas, acumula una fortuna por los alquileres, ejecuta desahucios sin parar, tiene cuentas opacas en Panamá, no paga impuestos por ese dineral y, curiosamente, Hacienda mira para otro lado. Se trata de un gran tenedor o, en palabras de los progresistas, un fondo buitre de manual. La portavoz, que iba a encabezar el 29-N la lista socialista por Lérida ha dimitido tras el escándalo. Todavía se desconoce si ha sido presionada por sus compañeros o ha cogido la puerta de salida avergonzada. Este mismo jueves, ante los periodistas, Pedro Sánchez subrayó que tenía toda su confianza en “la honestidad de su portavoz”. No debe ser un buen augurio. Pues el presidente dijo lo mismo de otros que han terminado en la cárcel.
La hipocresía de los socialistas también afecta al ministro Óscar López, que al igual que su tocayo en el Gobierno, se ha convertido en un bronquista desaforado, en un gritón sin educación y quien en lugar de trabajar en el Gobierno, se dedica exclusivamente a insultar a la derecha, y a Ayuso en particular, por estar al lado de los grandes empresarios, de los grandes tenedores de viviendas, de los fondos buitre. Ocurre, sin embargo, que este mismo jueves se ha descubierto que desde su despacho se dedica a promover incontables desahucios de
personas, vulnerables o no, que alquilan viviendas de Muface; como un vecino de Maricarmen, precisamente el emblema de la izquierda en su batalla contra los malvados fondos buitre quehabitan en la derecha.
La campaña del PSOE y la izquierda en general, basada en culpar a la derecha de defender a los “fondos buitre” se ha venido abajo por los casos de Montse Mínguez y Óscar López. Hasta el siniestro Sindicato de Inquilinas ha arremetido contra la hipocresía de la pareja por estar de parte de “los grandes tenedores”. Y no son los únicos. Pues también se ha publicado la lista de incontables dirigentes socialistas que acumulan fortunas por el alquiler de sus muchasviviendas. La agitación de las manifestaciones promovidas desde Moncloa con continuas algaradas en las calles tendrá que cambiar de argumento. Porque los inmorales tenedores, “los grandes rentistas” son los que llevan las pancartas.
A Pedro Sánchez le ha salido el tiro por la culata con su hipócrita propaganda electoral. Había que ver la cara de perplejidad que puso este jueves cuando los periodistas le preguntaron por la pareja de Montse Mínguez. Balbuceando, respondió que desconocía a qué se dedicaba. Pues ya lo sabe. Se dedica a acumular una fortuna por alquilar sus 30 casas y desahuciar “inmoralmente” y sin pestañear, a los “más vulnerables”, a los que no pueden pagar las cuotas de esos alquileres.