www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

La reaparición de un fantasma político: el “subcomandante Marcos” cabalga de nuevo

sábado 03 de enero de 2009, 22:39h
Latinoamérica es un continente con profundas desigualdades sociales. Bien es verdad que de unas décadas a esta parte, la situación de los más desfavorecidos, indígenas en muchos casos, ha mejorado sustancialmente. En su momento, el reflejo del polvorín social que se vivía en toda América se concreto en el surgimiento de fenómenos guerrilleros, tomando como referencia el derrocamiento de Batista por Fidel en Cuba hace medio siglo. Hasta la Iglesia, con mejor intención que resultado, se asomó al confuso magma político de la zona con el nacimiento de lo que se denominó “teología de la liberación”, una interpretación del cristianismo con confusos tintes marxistas.

Pero de todo eso hace ya mucho tiempo. Salvo en Cuba, donde llevan medio siglo de dictadura totalitaria, hoy Iberoamérica, desde México hasta Argentina, es un conjunto de naciones democráticas que intenta avanzar hacia el futuro. La democracia se ha abierto camino, y por fortuna, “escuadrones de la muerte” salvadoreños, “montoneros” argentinos y demás grupos guerrilleros –o su réplica militarista- son ya historia, y no precisamente agradable. Resta Colombia, pero aquí las cosas son diferentes, ya que bajo el “manto guerrillero”, organizaciones como las FARC se dedican al tráfico de drogas, secuestro y extorsión, ocultando apenas sus vergüenzas con ideologías cada vez menos creíbles. Pero, de entre todos ellos, destaca por peculiar la aparición hace 15 años en México de un curioso movimiento, denominado “Ejército Zapatista de Liberación Nacional” (EZLN).

Tomando el estado de Chiapas con centro de actuación, un peculiar sujeto elevado a icono intelectual por la izquierda mediática, el “subcomandante Marcos”, empezó a lanzar soflamas antiimperialistas y “revolucionarias”. Adquirió una gran notoriedad hace 15 años, y ha vuelto a reaparecer ahora, junto con su “estado mayor”. Pese a toda su parafernalia militar, al menos no han pegado un solo tiro, de momento. Aspiran a “ser una revolución nueva a la de hace cien años, no en la cuestión armada sino otra que trastoque el sistema político y refunde al país”. Y tienen todo el derecho. Gracias a la democracia que hay en México y que permite a cualquiera que lo desee hacer el ridículo, siempre y cuando respete las leyes. Es lo que se les exigirá a los “zapatistas”. Que reivindiquen lo que les plazca, por escasa o nula carga intelectual que tengan sus demandas, pero pacíficamente. Sin visos paramilitares ni guerrilleros. O mejor aún, que se constituyan en partido político y como tal actúen. Veremos el respaldo que obtienen.
¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (4)    No(0)

+
0 comentarios