www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

El concepto de Imperio en la Rusia zariana

Hidehito Higashitani
lunes 05 de enero de 2009, 23:05h
La lectura detenida del informe “Hokusa Bunryaku” (“Sumario del naufragio en el Extremo Norte”, redactado en 1794) no sólo nos pone a los lectores de ahora al corriente de los usos y costumbres peculiares del pueblo ruso visto por un observador japonés de finales del siglo XVIII sino que también nos ofrece unos datos interesantes para comprender el concepto sociopolítico del mundo que poseían los rusos de aquella época. El informe habla detalladamente del naufragio y del consiguiente periplo involuntario y muy accidentado del japonés Kôdayû, capitán de barco de carga, que en las postrimerías del sigo XVIII tuvo que vagar por toda la geografía rusa desde la Peñínsula de Kamtschatka hasta San Petersburgo, la Capital, pasando por Siberia, por más de diez años bajo las inclemencias del tiempo que llevarían a la mayor parte de sus compañeros a la muerte.

Kôdayû sale en 1782 del Puerto de Shirako de la región de Ise para dirigirse a Edo (la actual Tokio) en un barco de carga con sus 17 tripulantes a bordo. Pero debido a unas tempestades el barco naufraga y toda la tripulación se ve obligada a abandonar el barco para arribar en la isla de Amchitka del archipiélago de Aleutian, dominio del Imperio ruso. Kôdayû y sus compañeros pasan unos once años en busca del apoyo tanto material como moral de los funcionarios y comerciantes rusos para poder regresar a su patria. Finalmente el capitán japonés consigue entrevistarse personalmente con la Emperatriz Catalina II la Grande, quien le otorga facilidades para hacerle regresar a Japón y pone a su servicio un barco de guerra para llevarle a su patria. De esta manera en 1793 Kôdayû, después de más de diez años de vagabundeo por todo el territorio ruso, consigue volver a pisar su tierra natal junto con sus dos compañeros supervivientes.

Una vez en su patria, Kôdayû, al ser interrogado por las autoridades, proporciona una extensísima información de lo que había visto en Rusia. Y el médico Katsuragawa Hoshû se encarga de anotar detalladamente lo que cuenta el capitán y lo recoge en forma de informe.con el título de “Hokusa Bunryaku”.

Encontramos uno de los puntos más interesantes del informe cuando se refiere al criterio empleado por los funcionarios y comerciantes rusos para catalogar y valorar a los países del mundo. Es decir, en el mapa sociopolítico mundial de aquella época la nación de primera categoría para los rusos era “Imperio”, que reunía bajo su dominio varios reinos subordinados, al que siguía en categoría “Reino Independiente” con su propio rey que lo representaba. Según lo que cuenta Kôdayû, para los rusos existen siete Imperios en el mundo, que son Rusia, Alemania (Se refiere a Sacro Imperio Romano), Turquía, Persia, Japón, China y el Imperio Mogol de la India. Y los países europeos como España, Francia, Italia, Inglaterra, Dinamarca y Suecia están catalogados simplemente como “Reinos”.

El informante Katsuragawa hace mención en su informe de una anécdota contada por Kôdayû que ilustra muy bien dicho concepto sociopolítico de los rusos de la época en los siguientes términos:

“Los rusos cuando se entrevistan con un extranjero, le preguntan de qué país procede. Si les contesta que es de algún Reino, no le hacen mucho caso. Pero si les contesta que es súbdito de algún Imperio, empiezan a conducirse con educación según mandan las reglas protocolarias y le invitan a ocupar un asiento de privilegio en una reunión. En los cuatro bloques que componen el mundo, hay más de mil naciones. Pero para los rusos existen sólo siete que se pueden denominar “Imperio” y nuestro país –Japón- está considerado como uno de ellos. Por tanto, Kôdayû y sus compañeros nunca fueron tratados con desdén fueran adonde fueran y es por esa razón por la que le fue concedida a Kôdayû la audiencia personal con la Zarina Catalina II nada menos que siete veces.”

Es curioso observar que España, que aún en las postrimerías del siglo XVIII contaba con su vasto territorio en América, no fuese catalogado por los rusos como “Imperio” y que por otra parte Japón, siendo una nación con limitada extensión geográfica sin contar con ningún territorio colonial de ultramar, se considerase como tal. ¿En qué estaría basado ese criterio de valoración con respecto a los países como España o Japón para los rusos de aquella época?

De todos modos, el informe en cuestión poco conocido por los historiadores de ahora nos puede ofrecer unos temas de interés dignos de ser analizados con detenimiento.

Hidehito Higashitani

Catedrático de la Dokkyo University

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (4)    No(0)

+
0 comentarios