crónica
No cesan los castigos a Gaza por el lanzamiento de cohetes Qassam
sábado 09 de febrero de 2008, 15:19h
Hoy sábado, el partido islamista volvió a tirar otra tanda de cohetes en el Negev, al sur de Israel, elevando el número de artefactos lanzados en suelo israelí entre el viernes y hoy a treinta y dos. Según informa el diario hebreo Haaretz (el país) ayer viernes el vice ministro de Defensa Matan Vilnai dijo en una visita a las ciudades de Sderot y Ashkelon, las más afectadas por los cohetes, que “es necesario hacer a Gaza menos dependiente de Israel en toda una gama de áreas. Por eso estamos reduciendo la electricidad en cantidades moderadas para que los residentes de Gaza construyan la infraestructura para tener una electricidad independiente”.
Diferentes asociaciones de derechos humanos han tachado estas declaraciones de “alcanzar nuevas cotas de cinismo”, ya que según la organización israelí B´tselem “Israel no permite a Gaza desarrollar medios para proveerse de electricidad independientemente”. Para el Doctor Haid Ead, analista político y profesor de estudios culturales en la Universidad de Al Aqsa en Gaza, “es una ironía que las víctimas del Holocausto hagan esto”. “Yo enseño en mis clases sobre el Holocausto y la muerte de millones de judíos y ellos que saben lo que es, están haciéndonos esto”.
El Doctor Ead se muestra ansioso por hablar sobre la situación humanitaria que se vive en la Franja y asegura que él no va a notar el cambio en la electricidad porque ya lleva dos meses sin ella. “Ni luz, ni agua ni gas, sólo mantas para pasar el invierno. Así no hay quién viva y llevamos dos meses de esta forma”. En todo su barrio casi nadie tiene electricidad y tampoco queroseno y a los afortunados que lo tienen porque pudieron pasar a Egipto cuando Hamás derribó la frontera, les durará poco. “A mí no me dió tiempo a sacar nada, cuando me quise apresurar ya habían cerrado la frontera”. Describe el bloqueo israelí como un “genocidio lento”, pero en ningún momento critica a Hamás ni ve al grupo islamista como motivo de este bloqueo: “es que no se puede comparar tirar cohetes que no matan a nadie o causan daños mínimos, con condenar a un millón y medio de personas a morir de hambre”.
“Además no es sólo el bloqueo”, continúa Ead, “es el daño psicológico. Continuamente oimos a los Apache (un modelo de helicóptero de ataque muy utizado por el ejército israelí) y bombardeos y esto genera una situación de estrés verdaderamente insoportable”. “Muchas veces hasta puedes ver la columna de humo tras un bombardeo y piensas que la próxima vez puede ser en tu edificio”.
En cuanto al proceso de paz en el que Olmert (Primer Ministro israelí) y Mahmoud Abbas (Presidente de la Autoridad Nacional Palestina) están poniendo tanto empeño, el Dr. Ead asegura que en Gaza “la gente se ríe si mencionas el proceso de paz. No tiene fe en él ni el los dirigentes”.