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Reflexiones sobre la política fiscal

martes 13 de enero de 2009, 22:07h
La economía española está sufriendo una crisis excepcional e inevitablemente el aumento del déficit público será también excepcional por el mero funcionamiento de los estabilizadores automáticos. El aumento automático del déficit público español será superior al de la mayoría de países de la eurozona aun suponiendo que la caída de nuestro PIB fuera similar a la registrada por la mayoría de los demás países. Esto será así, de hecho está siendo así, por dos razones. Por un lado, el crecimiento del paro es y será más intenso en nuestro país y por ende aumentará más el gasto público asociado con el desempleo. Por otro, el PIB en términos nominales (la suma de la tasa de variación del PIB real y del ritmo de crecimiento de los precios de los bienes y servicios que componen dicho PIB) cae más en España que en otros países porque la inflación se está reduciendo más intensamente en nuestro país. Ya que los ingresos públicos dependen esencialmente del ritmo de crecimiento del PIB nominal, su caída será proporcionalmente mayor que en los otros países. Así pues, sin contar con el impacto de las medidas discrecionales de política fiscal que se han adoptado y las que se puedan adoptar, el déficit público de nuestro país registrará un aumento notablemente superior al de la mayoría de países de la eurozona.

Las consideraciones anteriores son relevante para examinar una idea firmemente arraigada entre los responsables de nuestra política económica, a saber: que España tiene un margen de maniobra fiscal mayor que muchos países de la eurozona porque partíamos de un superávit presupuestario en el 2007 y porque nuestra deuda pública en proporción al PIB es inferior a la de la mayoría de los otros países. Lo primero es verdad pero desgraciadamente ese margen se lo ha comido ya en el pasado año el mencionado mayor aumento automático de nuestro déficit presupuestario. En 2009 y 2010, incluso suponiendo que durante este último año se materializara la recuperación, nuestro déficit automático será mayor que en otros países por las razones expuestas anteriormente.

La segunda parte del argumento, que el mayor o menor ratio deuda pública/PIB determina el margen para llevar a cabo una política fiscal expansiva, no es cierto en las condiciones actuales de la economía internacional. En las circunstancias en que hoy funcionan los mercados internacionales de capital, los costes de emitir deuda pública, y con ello los límites al aumento de las necesidades de financiación del sector público, están determinados por la deuda externa del país y por su déficit de balanza de pagos. Por ejemplo, Japón, el país con la mayor deuda pública del mundo en proporción a su PIB, paga un menor interés por su deuda que cualquier otro país porque es un acreedor neto frente al resto del mundo y tiene superávit de balanza de pagos. El elevado endeudamiento del sector público tiene como contrapartida una posición acreedora neta del sector privado de manera que la deuda pública japonesa es absorbida casi en su totalidad por inversores nacionales. En el otro extremo, Irlanda, cuya deuda pública en términos de PIB es aún inferior a la española, paga intereses por la misma sólo superados por los de la deuda griega y superiores a los de la deuda italiana a pesar de que estos dos últimos países tienen un ratio deuda pública/PIB que cuadruplica el de Irlanda. Igualmente, España, con una deuda pública relativa muy inferior a la de Alemania, Francia u Holanda, paga intereses mayores que los de estos países. Esto se debe a que tanto Irlanda como España tienen una deuda exterior muy superior a la de estos países, que son acreedores netos frente al resto del mundo, como consecuencia de los déficits de balanza de pagos acumulados durante los últimos años.

De lo anterior se colige que hay que ser muy cuidadoso con las medidas discrecionales de política fiscal ya que las posibilidades de emitir deuda pública sin incurrir en costes que serían rápidamente prohibitivos son mucho más limitadas de lo que parecen.

José Luis Feito

Economista

JOSÉ LUIS FEITO es licenciado en Ciencias Económicas por la Universidad Complutense de Madrid, economista y técnico comercial del Estado

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