0-3
El Sevilla golea al Depor y pasa a los cuartos de la Copa del Rey
miércoles 14 de enero de 2009, 22:09h
El tercer asalto no pudo empezar mejor para el Sevilla, que dejó casi sentenciada la eliminatoria en el primer minuto con una jugada de toque que acabó con un centro de Diego Capel desde la banda izquierda y un remate a bocajarro de Jesús Navas en el segundo palo ante el que nada pudo hacer Fabricio Agosto.
Al Deportivo, especialmente al brasileño Filipe Luis, le cogió desprevenido la primera jugada del encuentro y, aunque no quedó aturdido, reaccionó con timidez antes de los diez minutos de juego con una combinación de Juan Carlos Valerón, Pablo Alvarez y Angel Lafita que Rodolfo Bodipo no pudo culminar.
El Sevilla, confiado por su ventaja en el marcador, bajó el ritmo de juego y empezó a tocar el balón en corto para dejar que los minutos pasaran ante un Deportivo con pocas ideas, y aún menos contundencia, en las labores de creación.
Más graves fueron, incluso, los errores defensivos de los deportivistas, que en el ecuador de la primera parte encajaron el segundo tanto después de que Luis Fabiano le robara la cartera al argentino Diego Colotto en la frontal del área y batiera en el mano a mano a Fabricio.
El gol espoleó al conjunto gallego, que intentó resurgir a base de entrega en ataque y fue capaz de intimidar al Sevilla, pero no a Palop, con dos remates de Bodipo y uno de Colotto a la media hora de partido.
Sin embargo, un nuevo error del defensa argentino, que chocó con su compañero Adrián López "Piscu" y dejó en bandeja el tercer tanto a Luis Fabiano, acabó de hundir a los blanquiazules a cinco minutos para el descanso.
Con la eliminatoria más que sentenciada, el Deportivo buscó tímidamente la portería de Palop en la segunda parte, pero sólo se acercó a ella con disparos desde la frontal de Lafita y Julien de Guzmán.
La salsa se la pusieron el mexicano Omar Bravo, que fue expulsado a los 69 minutos, y Palop, que dejó a su equipo con diez a falta de siete minutos para la conclusión por un penalti a Diego Colotto que Pablo Alvarez envió al poste con Chevantón, que reaparecía tras su lesión, bajo palos.