A las 18:06 (hora española), Barack Obama se ha convertido en el nuevo presidente de Estados Unidos. Obama ha pedido el comienzo de "una nueva era de responsabilidad" de los estadounidenses en sus vidas y para su país en el mundo, como fuerza de cooperación y diálogo. En su discurso tras la jura como presidente de Estados Unidos, Obama ha apelado a los valores fundamentales de su país para comenzar un nuevo capítulo en su historia.
"Nuestra economía está muy debilitada, como consecuencia de la avaricia y la irresponsabilidad por parte de algunos, pero también por el fracaso colectivo en tomar las decisiones difíciles y preparar a la nación para una nueva era", ha dicho Obama ante un mar de personas que ocupaba unos cinco kilómetros en el centro de Washington. Ante esos errores, Obama ha instado a los estadounidenses a retomar las "verdades" que han hecho a Estados Unidos la nación que es: el trabajo duro, la honestidad, el valor, la justicia, la tolerancia y el patriotismo.
"Lo que se nos pide ahora es una nueva era de responsabilidad, el reconocimiento, por parte de cada estadounidense de que tenemos obligaciones hacia nosotros mismos, nuestra nación y el mundo", ha dicho Obama. En el terreno internacional, el nuevo presidente estadounidense ha querido marcar un cambio con respecto a la administración de su antecesor, George W. Bush.
"A todos los pueblos y gobiernos que nos están viendo hoy, desde las mayores capitales al pequeño pueblo donde nació mi padre: Sabed que Estados Unidos es un amigo de cada nación y cada hombre, mujer y niño que busca un futuro de paz y dignidad, y que estamos listos para ser líderes una vez más", ha afirmado Obama, cuyo padre era de Kenia.

El mandatario ha recordado que Estados Unidos derrotó al fascismo y al comunismo "con alianzas sólidas y convicciones duraderas". "Nuestro poder sólo no nos puede proteger, ni nos da derecho a hacer lo que nos plazca", ha afirmado. Obama ha señalado asimismo que los desafíos actuales requieren que Estados Unidos haga un esfuerzo mayor para promover la cooperación y el entendimiento entre las naciones, en la amenaza nuclear y el calentamiento global. El presidente ha ofrecido "un nuevo camino hacia adelante" al mundo musulmán.
"A los que se aferran al poder mediante la corrupción y el engaño y silenciando la disensión, sabed que estáis en el lado equivocado de la historia, pero que os tenderemos la mano si estáis dispuestos a abrir el puño", ha dicho Obama, en una referencia a los regímenes autoritarios de Oriente Medio.
La firma de Barack Obama en su primer acta como presidente. Efe Bush ya es un ciudadano más
El ex presidente de EEUU George W. Bush se retiró del Capitolio tras la investidura de su sucesor, Barack Obama, y se dirigió en helicóptero a la Base Aérea de Andrews, para emprender viaje a su residencia familiar en Texas. Unos minutos después de concluir la ceremonia de investidura, Bush, acompañado por su esposa Laura, tomó el helicóptero que estaba estacionado tras el edificio del Capitolio, y voló a la Base Andrews de la Fuerza Aérea, en las afueras de Washington.
Antes, a los pies de la escalinata del Capitolio, la pareja fue despedida con un caluroso abrazo por el presidente Obama y su esposa, Michelle. A ellos se les unieron el vicepresidente Joe Biden y su esposa Jill. El ex presidente Bush, que terminó su segundo mandato con un bajísimo nivel de aprobación ciudadana, tiene previsto dar un discurso de despedida en la base de Andrews, antes de partir rumbo a Texas, donde fijará su residencia.
En las últimas semanas, en entrevistas, en una conferencia de prensa y en un mensaje difundido a todo el país, Bush reconoció algunos errores de su gestión, pero defendió las decisiones más polémicas, como la invasión de Iraq. Tras jurar su cargo, Obama agradeció a Bush su "servicio a la nación" y la colaboración de su gobierno en la transición que comenzó tras la victoria electoral del demócrata en noviembre pasado.
Washington, engalanada y segura
La ciudad estuvo rodeada por impresionantes medidas de seguridad y, aunque el día estuvo soleado, el frío fue intenso. El centro de Washington fue peatonal y sólo pudo acceder mediante el metro, que experimentó una actividad febril y muchos retrasos. El acto culminante de la jornada fue la ceremonia de investidura, toda una institución en la tradición estadounidense que consiste básicamente en la jura del cargo por el presidente sobre un ejemplar de la biblia, en las escalinatas del Capitolio.
La investidura de Obama promete hacerse también un lugar destacado en la historia, al ser la primera de un presidente negro. Estados Unidos desplegó unos 45.000 soldados y policías en Washington para proteger su investidura. Aunque las autoridades no han recibido amenazas que merezcan mucho crédito, la operación incluyó 7.500 soldados regulares, 10.000 soldados de Guardia Nacional y 25.000 policías llegados de diferentes Estados. En toda la ciudad hubo 94 cámaras de vigilancia, además de las permanentes en las estaciones del tren subterráneo, y las que se emplearon desde helicópteros. Además, el centro de Washington, un área de 5,6 kilómetros cuadrados, quedó cerrado a cal y canto al tráfico después del mediodía. La ciudad se convirtió entonces en una especie de fortaleza medieval, pues se cortó también el acceso por los puentes a través del río Potomac, y el tráfico aéreo restringido.
El baile inaugural con Michelle
El presidente estadounidense, Barack Obama, continuó hoy con las celebraciones tras su investidura como 44º mandatario de la primera potencia mundial y celebró junto con su esposa Michelle Obama el primer baile inaugural, una de las tradiciones más representativas de una toma de posesión presidencial.
El matrimonio Obama bailó el tema de 'At last', interpretado por la cantante Beyoncé en el Washington Convention Center, donde los ciudadanos organizaron el Baile Inaugural de Barrio. A su llegada, Obama, vestido con un esmoquin negro y pajarita blanca, se dirigió a la multitud congregada y les agradeció su presencia. "No sois amigos, sois viejos amigos", aseguró.
En esta ocasión la anécdota la puso Obama, ya que pisó en varios momentos de la canción a Michelle, ataviada con un traje largo con un hombro al aire, del diseñador Jason Wu. Desde la victoria de su marido en las elecciones presidenciales del 4 de noviembre, todas las miradas se han puesto en la ya primera dama.