Tristán de Luna y Arellano, al que las crónicas se refieren en ocasiones como Tristán de Arellano, arribó a la bahía de Pensacola en 1559 a cargo de 500 soldados y un millar de colonos. Ese es el origen de una de las ciudades más antiguas de los Estados Unidos, quizás la que más. Es conocida como la ciudad de las cinco banderas, ya que ha estado sucesivamente bajo soberanía española, francesa, británica, estadounidense y de los Estados Confederados, para volver a los Estados Unidos tras la Guerra Civil. Hechas las cuentas, el calendario nos lleva en 2009 al 450 aniversario de la ciudad.
Es una ocasión perfecta para estrechar los lazos entre España y Estados Unidos. Antes de abandonar la Casa Blanca, George W. Bush envió una sentida carta a los Reyes en la que incidía en la larga relación de Estados Unidos con España, a quien calificaba de “aliado vital” y aseguraba que Madrid y Washington comparten una "fuerte y duradera" relación de "amistad". Una amistad que está por encima de coyunturas como la presidencia del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, que hizo el gesto de no levantarse ante la bandera de los Estados Unidos para ofender a Bush, pero con el resultado de que ofendió a todo el país, que se siente identificado con su bandera.
Zapatero, además, ha hecho de su distanciamiento con George Bush una bandera, ya que le coloca como oponente del “neoconservadurismo”, ideología que quiere achacar, de paso, a su oposición en España, el Partido Popular.
Pero la elección de Barack Obama le da a Zapatero la oportunidad de reconciliarse con el país y de identificarse con el nuevo presidente, que vive una oleada de simpatía a nivel planetario. Zapatero, que no pudo arrancar de George Bush más que un “hola, ¿qué tal, amigo?”, busca el aliento de Obama.
Podría tener la oportunidad de conocerle y hacerse una foto con él el próximo 18 de febrero, precisamente en Pensacola. La ciudad ha invitado a los Reyes de España a participar en la efeméride, según ha confirmado la Casa Real a El Imparcial. Lo que no está confirmado aún es su asistencia por parte de la Casa, pero sí por parte de las autoridades locales, que ya anuncian su llegada
en una nota de prensa.
Lo que ha podido saber El Imparcial de fuentes de la base militar en Pensacola es que, sin estar confirmada, está prevista la presencia de Barack H. Obama, 44º presidente de los Estados Unidos, y de José Luis Rodríguez Zapatero. De este modo, nuestro presidente se podría dar un baño de "obamidad" en el momento de mayor popularidad del estadounidense. Apunten la fecha: el 18 de febrero.