operaba en el Metro de Barcelona
Prisión para un Mosso implicado en una red de ladrones
miércoles 28 de enero de 2009, 20:57h
El juez ha decretado la prisión provisional para el mosso Ruben B.V., de 25 años, por los delitos de robo con violencia e intimidación, revelación de secretos y salud pública, y también para otro de los acusados, Bravo S.D.S., por un delito contra la salud pública. El segundo mosso implicado, O.R.R., de 32 años, ha quedado en libertad provisional junto a otros cinco detenidos, y continuará imputado en la causa con obligación de comparecer cada quince días en el juzgado. Las diligencias seguirán ahora su trámite habitual en el juzgado de instrucción número 22 de Barcelona.
Una investigación de la División de Asuntos Internos permitió a los Mossos desmantelar a un grupo de ladrones "muy activo", en el que se encontraban relacionados dos agentes, a los que se les abrió expediente disciplinario y se les suspendió cautelarmente de empleo y sueldo. La investigación se inició entre los meses de julio y agosto, cuando efectivos de Asuntos Internos tuvieron conocimiento de que un agente de los Mossos d'Esquadra parecía estarse apropiando de dinero de diversas personas de países del Este, que cometían reiteradamente robos en el Metro de la ciudad.
Según la investigación policial, el agente Ruben B.V. aprovechaba su amplio conocimiento de los sistemas utilizados por los ladrones habituales, de sus modus operandi y de los tipos de hechos delictivos que cometían, para así obtener un beneficio económico. Además, mantuvo relaciones sentimentales y de amistad con diversas personas procedentes de países del Este y con diversos antecedentes policiales, que fueron detenidas en la operación, y a los que el agente facilitó información restringida de las bases de datos policiales de manera indebida.
Por otro lado, el agente también promovió, facilitó y favoreció el consumo y tráfico ilegal de drogas tóxicas, estupefacientes o substancias psicotrópicas en colaboración con dichos individuos. También le acusan de haber sustraído tarjetas a delincuentes habituales a cambio de una parte del dinero que se podía cargar antes de que las tarjetas fueran anuladas por las entidades bancarias.