Bienvenido también lo extranjero
sábado 31 de enero de 2009, 16:45h
La inversión extranjera directa (IED) desempeña un papel destacado en la economía española. El stock de IED pasó de 65.916 millones de dólares en 1990 a 537,455 millones de dólares en 2007, según el último World Investment Report de la UNCTAD. En términos del PIB subió del 12,7% al 37,4%. Este stock es más alto en términos absolutos y relativos que el de Italia, cuyo economía es más grande que la española (364,839 millones de dólares y 17.3% del PIB, respectivamente, en 2007). Se estima que las empresas extranjeras en España son responsables del 40% del total de las exportaciones. Han jugado un papel significativo en abrir y modernizar la economía y crear riqueza.
Según estimaciones la UNCTAD, en 2008 los flujos netos de IED en España (basados en las cifras del Banco de España) habrían alcanzado los 57.300 millones de dólares, lo que supone un aumento del 7,3% con respecto al año anterior (53.400 millones). Esto es una considerable mejora de su posicionamiento internacional. Con estos resultados, España pasaría a ocupar en 2008 la sexta posición mundial en recepción de IED y la tercera en la Unión Europea, habiendo ocupado en 2007 la octava del mundo y la cuarta europea (y más aún si lo comparamos con el puesto 16º del mundo que ocupó nuestro país en 2006)
Dada la deceleración de la economía española (al borde de la recesion en el tercer trimestre del año pasado), este notable crecimiento puede sorprender. Una parte importante se explica por dos grandes compras: la de Altadis por Imperial Tobacco (Reino Unido) y la de Endesa por E.ON (Italia). Ambas operaciones tuvieron lugar en el primer semestre de 2008 y sumaron 19.742 millones de euros. Otro elemento significativo es el número de proyectos greenfield (nueva inversión). FDI Markets cifra en 447 el número de proyectos greenfield llevados a cabo en el período enero-noviembre (últimas cifras disponibles), lo que supone un aumento del 14,6% respecto al mismo período del año anterior.
Un reciente y atractivo libro, “Los Números Uno en España” (Doblerre Editorial) de Francesc Ribera Raichs y otros catorce autores, nos recuerda oportunamente la importancia de la IED. El libro se centra en empresas creadoras de tejido industrial, sólidas y nada especulativas, que contribuyen al crecimiento real de la economía, la mayoría de las cuales dedican recursos considerables a la más apremiante necesidad de España: la inversión en I+D+i. Este enfoque no obedece a ningún prejuicio contra el sector servicios, ni el negocio financiero; simplemente había que aplicar un rasero. Las veintiséis empresas descritas en el libro reflejan la diversidad existente e incluyen Coca-Cola (estadounidense), Grupo BP (británica), Danone (francesa, líder mundial en el sector de la alimentación saludable), Ford (estadounidense), SEAT-Volkswagen (alemana) Henkel (alemana), Nestlé (suiza), Electrolux (sueco) Merck (alemana, la compañía químico-farmacéutica más antigua del mundo) y Vestas (dinamarca, energía eólica). Algunos de estas empresas fueron originalmente españolas; es el caso de SEAT y Danone. A riesgo de ser un quisquilloso, el lema de Electrolux es Thinking of you (pensando en ti), no Thinking on you (que es casi Spanglish).
Es más que probable que la IED caerá este año en España y en otros países desarrollados, aunque en tiempos de crisis siempre hay buenas oportunidades como sabe muy bien Emilio Botín, el Presidente de Grupo Santander, quien compró el año pasado dos bancos ingleses a punto de colapsar a un buen precio.
INTERES Invest in Spain, la Sociedad Estatal responsable de la atención, promoción y desarrollo de la IED en España bajo Javier Sanz, su Consejero Delegado, será puesta a prueba este año. Fue en octubre 2005, con motivo de la revisión y relanzamiento de la Estrategia de Lisboa (para modernizar la economía europea y basarla más en el conocimiento e innovación), cuando se creyó oportuno la creación de INTERES. Ésta se enmarcó entre las políticas emprendidas para mejorar la debilitada competitividad del sector exterior. España esta muy rezagada respecto al cumplimiento de la Agenda de Lisboa. Según el Marcador de Innovación de 2008, publicado el mes pasado por la Comisión Europea, España ocupa el puesto 16 de la Unión Europea.
El futuro de la economía española dependerá hasta cierto punto de la presencia continuada de las empresas extranjeras ya establecidas en España (hay un goteo de fugas de empresas por varios motivos) y de atraer a nuevas empresas. La llamada de Miguel Sebastián, el ministro de Comercio, para comprar artículos españoles y no extranjeros, abriendo la puerta al proteccionismo/nacionalismo económico, no es el mensaje apropiado para un país cuya creación de riqueza se debe precisamente a abrirse al mundo (a partir de 1959), y mucho menos en esta época de crisis.
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Escritor
WILLIAM CHISLETT es escritor y colaborador del Real Instituto Elcano
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