200 años después: redescubrir la pinacoteca de Brera
viernes 06 de febrero de 2009, 22:32h
Se celebra en este 2009 el bicentenario de la Pinacoteca de Brera con un gran número de iniciativas: exposiciones, conciertos, conferencias y congresos, esperando que todo ello haga redescubrir al público italiano, y no sólo, uno de los museos más importantes de Italia.
A diferencia de otros grandes museos del país, como por ejemplo el de los Uffizzi, el de Brera no nace del coleccionismo privado de príncipes y aristócratas, sino por voluntad política, por el deseo de Napoleón de crear un “museo imperial”, como el Louvre, en Milán, la ciudad que se había convertido en capital del reino. Es así como se inaugura el 15 del Agosto de 1809, día del onomástico de Napoleón, un espacio en el cual exponer los cuadros más significativos de las iglesias y conventos de las regiones conquistadas.
El bicentenario se abre con la exposición que lleva como título “Caravaggio que acoge a Caravaggio”. Desde el 17 de Enero hasta el 29 de Marzo, será posible admirar cuatro obras maestras del genio del claroscuro. Obras juveniles como: “Muchacho con cesto de frutas” de 1593-4 (Galeria Borghese de Roma), maravillosa media figura de un joven apuesto y provocador, que se corresponde con la sensualidad de las frutas, anticipando la del proprio personaje. Todo ello en medio de un panorama tenebrista y desolado, con una iluminación completamente artificial y un naturalismo que va más allá de la propia realidad; “Concierto de jóvenes” de 1594-5 (Metropolitan Museum de Nueva York), composición más articulada respecto a la anterior, con particular atención a los problemas de perspectiva y detalles anatómicos, modelando sólo con el color.
Sin duda alguna, la clave es poder contemplar juntos dos cuadros de Caravaggio con dos interpretaciones del mismo tema: la “Cena de Emaús” préstamo de la National Gallery de Londres, de 1601, y la versión de 1606 de la Pinacoteca de Brera. Reproducen el encuentro de dos peregrinos que no reconocen a Cristo resucitado, hasta el momento de la bendición del pan y el vino, gesto eucarístico por excelencia. El primer cuadro tiene un sentido más espectacular, alrededor de una mesa con un Cristo que divide el pan y se descubre así a los incrédulos discípulos. Una luz fuerte y convergente evidencia la perspectiva en el espacio, y resalta la naturaleza muerta, cargada por otro lado de valor alegórico. Mientras el segundo es más íntimo, esencial, representando el momento sucesivo, con el pan ya dividido. Escena sumergida en la oscuridad, con una única fuente de luz lateral, que subraya de manera selectiva la intesidad de los gestos. Es posible que refleje las circunstancias de la vida de Caravaggio, que en ese momento había huido de Roma por la sentencia de decapitación por asesinato que pesaba sobre él.
Otro de los eventos será la presentación de la restauración de la obra de Raffaello “Los desposorios de la Virgen”, a partir del 19 de Marzo, acompañando de toda la documentación de los resultados científicos obtenidos e información sobre las fases principales de las acciones realizadas.
A partir de Abril se profundizará sobre temas relacionados con el contexto local y la historia de la institución. Se incluyen también en el programa de celebraciones algunas remodelaciones arquitectónicas en la estructura, orientadas a mejorar funcionamiento de las áreas de acogida y distribución, que intentarán resolver los problemas históricos de falta de espacio. La intención es llegar a la Expo 2015 en Milán con la “Grande Brera”, con un coste previsto de 52 millones de euros, y trabajos que deberían iniciar en el 2010 para cumplir con la entrega en el 2015. Una pena que por ahora haya dinero sólo para la proyectación.
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Experta de arte
Adriana García Cimiano es licenciada en Historia del Arte. Experta en Arte italiana, ha trabajado como guía turística en Nápoles y Florencia.
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