Crisis y corrupción municipal
sábado 07 de febrero de 2009, 00:22h
La última operación contra la corrupción urbanística se ha saldado con la detención de cinco personas, aunque en el transcurso de los próximos días esta cifra puede verse incrementada. Bajo la dirección del juez de la Audiencia nacional, Baltasar Garzón, se han realizado registros e incautación de documentos varios en Madrid, Valencia, Málaga y Cádiz. En cuanto a los delitos investigados, los habituales en este tipo de casos: cohecho, tráfico de influencias, blanqueo de capitales, fraude fiscal y asociación ilícita. Habituales. Lamentablemente, la recurrencia es la nota predominante en este tipo de hechos. Tan es así que ya no sorprende encontrar entre las noticias del día algún escándalo de corrupción por recalificaciones, cohecho o tráfico de influencias.
Esta vez, la trama ha salpicado al entorno del Partido Popular, que no sale de una para meterse en otra. Bien es verdad que, por lo que se sabe de momento, no hay ninguna personalidad relevante directamente implicada, pero con lo que hay, basta para que sus rivales políticos hagan su labor de desgaste. La cual, por otro lado, conviene que se haga con cierta mesura, no vaya a ser que las investigaciones saquen a la luz inconvenientes revelaciones. Y es que, en este asunto de corruptelas varias, nadie está libre de pecado: los ayuntamientos españoles se financian con la recalificación de terrenos, en un país que ha decidido que el universo mundo se divide en territorio rústico y urbano, reservando a la infinita discrecionalidad de los concejales –no importa de que partido- la facultad dorada de determinar aquella parte del mundo que asciende de la modestia de lo rústico a la riqueza de lo urbanizable. La aparición de estos casos resta autoridad moral al partido involucrado, con independencia de que su implicación tenga mayor o menor relevancia. Ocurre que, siendo grave, que tal cosa suceda en tiempos de crisis le da una percepción social de mayor rechazo, si cabe. Por eso, ahora más que nunca, hay que mostrar firmeza ante semejante lacra.