no ve a rusia como una amenaza
Sarkozy: "La OTAN y la UE sólo admiten países con valores similares"
sábado 07 de febrero de 2009, 13:30h
El presidente francés, Nicolas Sarkozy, advirtió este sábado en Múnich que la OTAN y la UE sólo pueden estar abiertas para países dispuestos a compartir valores y obligaciones y llamó a la calma en relación con Rusia, a la que no ve como amenaza.
En su intervención ante la Conferencia de Seguridad de Múnich, Sarkozy subrayó que la Unión Europea y la OTAN no son casas con "puertas abiertas a todo el que vea luz dentro, sino sólo a aquellos que estén dispuestos a compartir valores y obligaciones".
Sarkozy dijo esto con vistas a Ucrania y Georgia, cuya candidatura a la OTAN no quiso, pese a ello, poner en duda. A su juicio, Europa y la OTAN son alianzas demasiado importantes para el mundo como para debilitar las reglas que rigen. "Se habla demasiado de los derechos y no de las obligaciones" que se obtienen al ingresar en ambas instituciones, añadió.
Rusia no es una amenaza
El presidente francés restó importancia a las tensiones surgidas en las relaciones con Rusia, tras la crisis de Georgia y el gas. "Creo que actualmente Rusia no es una amenaza para la UE o la OTAN. Rusia tiene demasiados conflictos internos como para suponer una amenaza", subrayó.
A su juicio, lo importante es generar nueva confianza y abandonar la dialéctica de la amenaza. "Hay que abandonar las estrategias que sólo dejan perdedores", sostuvo. Sarkozy propuso que la UE establezca con Rusia un "espacio común de las personas y la economía" y unas relaciones de confianza como las han conseguido antiguos enemigos como Francia y Alemania.
El presidente francés defendió una UE fuerte, pues sólo si es fuerte se puede alcanzar la paz "y hay que decidir si la UE quiere la paz o que la dejen en paz". Al mismo tiempo subrayó que eso no significa que con ello Europa quiera entrar en competencia con la OTAN, sino lo contrario, pues, añadió, la experiencia ha demostrado que "fue un error pensar que al reforzar a unos se debilita a otros".
Sarkozy se proclamó defensor de ambas instituciones y, en dirección a las tradicionales reticencias en su país, subrayó que "apoyar una alianza con estados Unidos y Europa no pone en duda la independencia de un país, sino la refuerza".