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Análisis

Venezuela: entre la división y la incertidumbre

viernes 13 de febrero de 2009, 21:39h
Lo que pueda ocurrir en Venezuela a lo largo de la jornada electoral del domingo 15 de febrero es aún una gran incógnita. Pese a la proximidad de este evento político, ni los ciudadanos ni las encuestas se terminan de poner de acuerdo sobre la tendencia electoral del referéndum constitucional que le daría la posibilidad a Hugo Chávez de mantenerse en el poder y cuyo resultado, podría suponer el primer paso para comenzar a regenerar la institucionalidad democrática del Estado o el principio de una dictadura anunciada.

Los sondeos de las principales empresas encuestadoras del país como Datanálisis, Hinterlaces, CECA, Consultores 21, IVAD y GIS-XXI, son significativamente discrepantes. Cada una de ellas presenta cifras, que si se comparan las unas con las otras, difícilmente se obtendría una comparativa clara y coherente sobre la directriz de la intención de voto de los venezolanos; de hecho ninguna muestra un resultado que podría calificarse de concluyente.

De acuerdo con los estudios de Hinterlaces, CECA y Consultores 21, en el mes de enero el “no” se posicionó como la opción ganadora con el 54, 49 y 57 por ciento, respectivamente. Entre tanto que IVAD, GIS-XXI y Datanálisis, situaron al “sí” con el 48, 56 y 52 por ciento, durante el mismo período.

La gran disparidad de los resultados tanto a favor de la enmienda constitucional como en contra de ella, no sólo demuestra una situación atípica dentro de este tipo de contextos, que imposibilita establecer un perfil equilibrado sobre preferencias del electorado; sino que refleja una falta de neutralidad y distanciamiento por parte de las encuestadoras, que en vez de asumir una función orientadora de la Opinión Pública, terminan alistándose en la campaña política.

Efe


La carencia, a estas alturas, de un panorama electoral que permita llevar a cabo un estimado del desenlace de la jornada del 15 de febrero, conduce a un importante número de votantes indecisos; muchos de ellos ciudadanos decepcionados del sistema; por la senda de la incertidumbre. Esta lucha “numérica” es más una herramienta a favor de la abstención, que de la movilización de los estratégicos “ni ni”, quienes a la final, son los que terminan dando el voto que marca la diferencia entre la derrota y la victoria.

Todo puede pasar el día domingo. Tanto la sociedad venezolana como sus sondeos están divididos en dos bandos tan delimitados, que contribuyen a acentuar el dilema sobre el futuro que le espera a Venezuela. Hay que confiar que el día 15 la ciudadanía se va a decantar por la democracia, la alternancia y el restablecimiento de la dignidad institucional; de lo contrario, el país podría reabrir un viejo capítulo de su historia que se cerró hace ya 56 años.