Declaraciones de strauss-khan
La nueva previsión del FMI apunta a un crecimiento mundial "cero"
jueves 19 de febrero de 2009, 09:08h
La próxima previsión del Fondo Monetario Internacional (FMI) sobre el crecimiento mundial, que se dará a conocer dentro de tres meses, podría "aproximarse a cero", según adelanta su director general, Dominique Strauss-Kahn.
"La situación es bastante clara. El año 2009 ya se ha jugado en buena medida y será muy malo", advierte Strauss-Kahn tras recordar que la última previsión del FMI hablaba de un 0,5 por ciento de crecimiento, con una recesión del orden del 2 por ciento en los países avanzados. Pero observa que las cifras que han llegado después "no son buenas". "La próxima previsión del FMI, en tres meses, bien podría aproximarse a cero", añade el responsable del organismo financiero internacional, que sitúa a principios de 2010 el inicio de la recuperación "si se dan una serie de condiciones", la primera de las cuales se refiere a las políticas públicas y de estímulo económico.
Strauss-Kahn teme igualmente un segundo 'shock' bancario debido a una degradación de la coyuntura. "Sí, es posible un efecto de segunda vuelta", reconoce el francés. En su opinión, "la chispa de las subprimes ha incendiado un polvorín" y, como consecuencia, los créditos que no eran malos al principio acabaron siéndolo debido al deterioro de la situación de los prestatarios.
Tampoco oculta su inquietud ante el regreso del proteccionismo, aunque cree que el de hoy no se manifiesta como el de los años 1930 a través de un aumento de los aranceles. "Cuando un país incita a sus banqueros, como contrapartida a una ayuda en forma de recapitalización o de garantía de depósito, a dedicar exclusivamente sus actividades de crédito a nivel nacional, es una forma de proteccionismo", según ha precisado.
Por otro lado, se dice partidario de revisar el sistema económico mundial, subraya el "fracaso" del pensamiento "ultraliberal" y apuesta por un mercado financiero mejor regulado, pero no se trata de decir que es "el fin del capitalismo". "Por ejemplo –argumenta– la polémica sobre la remuneración de los directivos empresariales, que es legítima, no plantea el problema de la desaparición de la economía de mercado, pero sus reglas de funcionamiento tienen que tener cierta ética social".