El parque nacional del Teide, en Tenerife, recibió el martes el diploma que lo acredita como Bien del Patrimonio Mundial de la Unesco, distinción que le fue otorgada en junio del 2007 en Nueva Zelanda.
El presidente del Gobierno de Canarias, Paulino Rivero, que recibió el diploma que acredita al Teide como Bien del Patrimonio Mundial de la Unesco de manos de la embajadora de España ante la Unesco y presidenta del Comité de Patrimonio Mundial, María Jesús Sansegundo, aseguró: "Debemos sentirnos orgullosos por este reconocimiento que supone también el compromiso de seguir cuidando esta joya de la naturaleza".
Sansegundo resaltó la "enorme responsabilidad" de conservación que supone este reconocimiento que es también un honor e informó de que España es el segundo país que cuenta con más lugares que figuran en la lista del patrimonio mundial.

La delegada del Gobierno de España en Canarias, Carolina Darias, explicó que esta consideración del Teide como Patrimonio de la Humanidad representa una de los más altas distinciones del Teide, símbolo de Canarias y de los tinerfeños y que se trata de un reconocimiento del todo merecido de este hito natural que ha servido de inspiración a numerosos artistas y literatos".
Paulino Rivero señaló que el cuidado del territorio es compatible con el desarrollo y destacó que Canarias ha hecho un esfuerzo importante por proteger el medio ambiente, aspecto que "ahora debemos poner en valor como recurso económico".
El Teide fue elegido Patrimonio Natural de la Humanidad en la XXXI sesión de la Convención de Patrimonio Mundial de la Unesco reunida en Christchurch (Nueva Zelanda) en junio de 2007 y junto al parque nacional recibieron esta distinción la región de Karst en China y el volcán y los tubos de lava de Jeju, en Corea del Sur.