La moción de censura cobra fuerza
miércoles 18 de marzo de 2009, 13:55h
Las posibilidades de que José Luis Rodríguez Zapatero acabe la legislatura son cada vez más escasas. En el PP ya se habla de moción de censura cuando Mariano Rajoy advierte al presidente que “así no aguanta ni medio año”.
Hace unos días la portavoz de los populares no descartaba presentar una moción aunque, precisó, que si el PP lo hace es “para ganarla”. Por ello, en Génova ya se están barajando fechas. Están cerca las elecciones europeas, fecha clave para examinar de nuevo el respaldo al Gobierno. Dadas las peculiaridades de estos comicios en los que la participación del electorado suele ser baja, los populares miran con optimismo el horizonte de junio. Esperan que tanto el partido como su líder salgan reforzados de las europeas al tiempo que se enfatice el declive del Ejecutivo de Zapatero.
Los populares, que se encargarán de buscar apoyos en el resto de los grupos parlamentarios de la Cámara, esperarán sin embargo unos meses más para lanzarse con seguridad a la moción. Lo harán tras el segundo verano de la crisis cuando se alcance la preocupante cifra de los cuatro millones de parados y muchos españoles no puedan irse de vacaciones.
Mientras, Génova constata cómo el Gobierno ha sido herido de gravedad tras las elecciones vascas y gallegas. Diversos grupos parlamentarios ya le han retirado su apoyo en el Congreso de los Diputados y ha perdido el control del Poder Judicial con la disposición de CiU y el PNV a desligarse de sus posiciones "en todos los frentes".
Se especula con que Zapatero realice pronto, a principios de abril, una crisis de Gobierno que le dé oxígeno para seguir adelante en un contexto de crisis económica que mina su acción gubernamental. Las principales figuras del Ejecutivo están en entredicho. El primero, Pedro Solbes. Él mismo envidió a Mariano Fernández Bermejo el día de su dimisión y ha transmitido su deseo de jubilarse. La gestión y competencia de Magdalena Álvarez es criticada constantemente en todos los círculos de poder. Bibiana Aído, con la polémica reforma de la Ley del aborto y un ministerio considerado inútil y absurdo por muchos, también está en las quinielas. Se incorpora ahora la vicepresidenta del Gobierno. La pérdida de su autoridad en La Moncloa es comentada a diario en los círculos cercanos a Presidencia. Incluso, su rival en el Congreso, la portavoz popular Soraya Saénz de Santamaría, ha llevado este asunto a la sesión de control al preguntarle sobre la reprimenda que dirigió a sus subsecretarios ante la falta de actividad e iniciativa.