El Congreso ha rechazado, gracias a los votos del PSOE y de los nacionalistas, una proposición del PP de equiparar el salario de las Fuerzas de Seguridad. Con esto, los socialistas votan en contra de uno de los puntos de su programa electoral e ignoran un acuerdo firmado con los sindicatos en 2005. EL IMPARCIAL ha hablado con el secretario general del Sindicato Unificado de Policía en Madrid, quien asegura que el Ejecutivo “está dañando la seguridad pública”.

El
PSOE y los nacionalistas
PNV,
CiU y
BNG han impedido este martes una progresiva equiparación los salarios de la
Policía y la
Guardia Civil y el de las
policías autonómicas. La proposición, que ha rechazado el pleno del Congreso, partía del Grupo Popular. En defensa de su iniciativa, el diputado del PP
José Luis Ayllón ha acusado al Ejecutivo socialista de ser "el principal problema" de la Policía y la Guardia Civil que se encuentra "en una situación límite".
EL IMPARCIAL ha dado a conocer esta noticia a
Felipe Brihuega, secretario general del
Sindicato Unificado de Policía en Madrid, quien ha lamentado la actitud del PSOE ya que, ha recordado, “en su programa electoral de 2004 se especifica esta equiparación y, en 2005, llegó a un acuerdo con los sindicatos en cuyo preámbulo se establecía la intención de una progresiva equiparación de los salarios”.
Brihuega ha querido ilustrar esta reivindicación en un hecho: en los últimos cuatro años, la diferencia salarial entre un
Mosso o
Ertzaina y un Policía Nacional ha pasado de 5.000 a 15.000 euros anuales. Este problema, asegura el secretario general del SUP en Madrid, surge cuando
Alfredo Pérez Rubalcaba recala en Interior. A su juicio, su labor hasta el momento “deja mucho que desear”.
Pero las demandas no se detienen en la cuantía de los salarios. Felipe Brihuega afirma que cada vez son menos los derechos de los que goza la Policía Nacional. Este es uno de los motivos por los que la semana pasada se dio por rota la mesa de negociación con el Ejecutivo, ya que, entre otras cuestiones, planteaba pasar de 37,5 horas a 40 de trabajo semanales con turnos de 12 horas. “Se está dañando la seguridad pública, ni en los tiempos más duros ha ocurrido este maltrato”.