La película narra la historia, ambientada en las grandes praderas del centro de los Estados Unidos a principios del siglo XX, de Daniel Plainview, que pasa de ser un minero extremadamente pobre que cría a su hijo sin ninguna ayuda a convertirse en un magnate del petróleo hecho a sí mismo.
Todo comienza cuando el protagonista recibe un misterioso soplo acerca de la existencia de un mar de oro negro bajo la tierra de un pequeño y remoto pueblo llamado Little Boston, a donde viaja acompañado de su hijo. Allí, Plainview hará todo lo posible para asegurarse el control de la finca pero a medida que la riqueza y el poder aumentan, irán también surgiendo los conflictos y todos los valores humanos se verán cuestionados por culpa de la exagerada ambición, la corrupción y la decepción.
La narración de la historia de Daniel Plainview y de los demás personajes que le rodean, entre los que destacan el carismático pastor de la Iglesia, y el hijo de Plainview, sirve, en definitiva, a Anderson, para abordar eternas cuestiones como la corrupción política, la injusticia social, la religión o el lado oscuro del llamado sueño americano.
