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Nuevo descubrimiento en el templo Byôdôin

Hidehito Higashitani
lunes 30 de marzo de 2009, 21:26h
El templo budista “Byôdôin” de la tradicional ciudad de Uji fue fundado en 1052 por Fujiwara-no-Yorimichi, miembro del poderoso clan de Fujiwara de la época medieval japonesa. Mientras la mayoría de los edificios fue reducida a cenizas por las constantes guerras internas que azotaron el país en el siglo catorce, únicamente el pabellón Hôôdo ha podido sobrevivir hasta nuestros días conservando íntegramente la forma original de cuando se construyó hace más de novecientos años y hoy día está catalogado en la nómina de monumentos del Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO.

El templo es muy familiar para todos los que vivimos en Japón porque lo vemos casi a diario grabado en el anverso de la moneda en curso de diez yenes –unos diez céntimos de euro-.

Desde el año 2003 se ha venido realizando una extensa labor de restauración del edificio junto con el examen detallado de los objetos de gran valor artístico que forman parte del inventario total del templo.

De esta manera, la gran estatua sentada de Amida Nyorai (el Buda Amida) que mide casi tres metros desde la cabeza hasta las rodillas, figura principal del altar mayor del templo y objeto de veneración de los fieles budistas, fue quitada, hace unos años, de su sitio habitual por primera vez en su historia para ser sometida al examen minucioso del estado actual y a la consiguiente labor de restauración. Y gracias a este traslado provisional de la estatua, pudo salir a la luz en su totalidad el retablo (3,4 metros por 3,7 metros) que estaba colocado justo detrás y casi pegado a la estatua y que por tanto había estado prácticamente tapado por la gran imagen del Buda Amida no permitiendo ver a los visitantes la totalidad de lo que se representaba en él. Además el retablo se encontraba en un estado muy deteriorado sin que se pudiera apreciar debidamente la pintura original.

Según lo que acaba de hacer público el Centro de Investigación de Patrimonios Culturales de Tokio, que se ha dedicado a examinar el retablo a través del uso de la cámara de rayos infrarrojos y otros medios científicos de análisis, han conseguido reproducir lo que estaba originariamente pintado: el retablo representa una escena del antiguo libro de enseñanza budista “Ajase-taishi-juki” -“Las promesas hechas por Buda al príncipe Ajase” - en que el príncipe indio Ajase recibe la profecía de Buda Gaudama, creador del budismo, de que el príncipe alcanzaría la santidad budista y pasaría a “Jôdo” -la Tierra Pura- en el futuro.

Como demuestra claramente las fotos infrarrojas sacadas por dicho Centro, el retablo está pintado con una rica variedad de colorido y para la figura de la bailarina que aparece en el cuadro, se usan los materiales muy apreciados y poco comunes para aquella época, tales como el cinabrio para el color rojo bermellón y el zinc para el color verde. Y también se percibe una muestra de alta tecnología artesanal en expresar unos pétalos con láminas finas de plata.

Parece que el mismo Fujiwara-no-Yorimichi, fundador y patrocinador del templo, mandó pintar esta escena con la intención de reflejar su propia ansia de alcanzar la perfección budista con imitar el ejemplo del príncipe representado en el retablo. Es decir, parece insistir en la idea de que los poderosos y ricos como él tienen también la posibilidad de llegar a la santidad budista y que la perfección religiosa es alcanzable no sólo para un limitado grupo de ascetas y religiosos sino también para los laicos de cualquier condición y estado, sean poderosos o humildes.

De esta manera parece evidente que Yorimichi pretendió simbolizar con este retablo la teología budista del “Mahayana” (que significa literalmente “el gran vehículo”) que postula la idea de que los medios de salvación budista se ofrecen con igualdad para todo el pueblo como si fuese un “gran vehículo” que permite llevar a toda la humanidad hacia la santidad y a la Tierra Pura.

En este sentido es muy significativo pensar en la idea que pueda representar el propio nombre de “Byôdôin”, que significa literalmente “Templo de Igualdad”.

Hidehito Higashitani

Catedrático de la Dokkyo University

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