Gisele Bundchen protagoniza la nueva portada de la revista "Vanity Fair". La guapa modelo, de la que se ha hablado estos días por su papel de madraza de su hijastro, pone cara y cuerpazo a unas páginas de infarto. Llega la primavera y la brasileña se destapa...
Semidesnuda. Así se presenta
Gisele Bundchen para dar la bienvenida a mayo en las páginas de
"Vanity Fair". La guapa modelo descubre un cuerpo de impresión ya sea a lomos de un caballo, detrás de un cristal o en la cama durmiendo plácidamente. La edición de mayo de la revista viene cargadita de un cuerpazo al descubierto.
Pero entre foto y foto, la publicación incluye una entrevista que no deja de ser
reveladora. Bundchen, que ha afirmado hace poco sentirse toda una
madraza del hijo de su marido , afirma que está pensando en
adoptar. La modelo, que está muy concienciada con la dura vida en las calles de Sao Paulo, admite que es duro ver las condiciones de vida de los
niños brasileños. "Ves a niños de cinco años aspirando pegamento en las esquinas. Y piensas que si haces que algo cambie para solo uno de ellos, haces que tu tiempo en la tierra valga la pena", afirma.
Sobre su hijastro, fruto de la relación de su marido, el jugador
Tom Brady, con su ex mujer, dice que es una "bendición". Quizá por su contacto con el bebé, a la modelo se le ha despertado el instinto maternal. "Quiero que tenga una gran relación con su mamá, porque es importante, pero lo quiero de la misma manera que si fuera mío", dice Gisele.