La morosidad se dispara y continúa el ajuste en vivienda e industria
Al Gobierno se le acumulan los malos datos a diez días de su renovación
viernes 17 de abril de 2009, 11:25h
En el despacho de la nueva gestora del Ministerio de Economía, Elena Salgado, se le acumulan los datos económicos negativos. Lo más preocupante es la deriva alcista de la morosidad, que ya roza el 4 por ciento, lo que no ocurría desde hace 12 años.
La morosidad de los créditos concedidos por los bancos, cajas y cooperativas que operan en España a empresas y particulares rozó el 4 por ciento en febrero y se situó en el 3,97 por ciento, un nivel que no se alcanzaba desde hace más de doce años, concretamente desde noviembre de 1996.
Según los datos publicados este viernes por el Banco de España, la tasa de mora de febrero supone más que triplicar el 1,04 por ciento registrado un año antes, aunque su ritmo de crecimiento mes a mes se ha frenado ligeramente, ya que el incremento respecto al 3,80 por ciento de enero es menor que el de enero comparado con diciembre, cuando se situó en el 3,29 por ciento. Este ratio supone un saldo total de créditos dudosos de 73.935 millones de euros entre bancos, cajas y cooperativas de crédito, frente a los 68.180 millones que sumaban el mes anterior, lo que implica un repunte del 8,4 por ciento.
La tasa de morosidad llegó a alcanzar cifras cercanas al 9 por ciento. Aunque se considera generalmente que es difícil que se llegue a una cifra tan alta, sí se espera que, al menos a medio plazo, la morosidad siga aumentando. Esta evolución compromete no ya la liquidez, sino la solvencia de varias entidades financieras, ahogadas por que los pagos de los créditos concedidos se deterioran.
Mientras, se producen dos procesos característicos de una crisis económica. Las entidades financieras moderan su actividad y “cierran el grifo” del crédito para recuperar su posición financiera y no comprometerla más. El temor a la morosidad, especialmente en un contexto de paro creciente, aconseja ser más cauteloso. Por ese motivo, tanto la rebaja de tipos como la inyección de dinero por los bancos centrales es menos efectiva de lo que desean las autoridades económicas.
El segundo es el ajuste en los sectores económicos, artificialmente hinchados en el pasado por la política excesivamente laxa por parte de los bancos centrales. Es el caso de la vivienda y de la industria, de cuya evolución han salido este viernes dos indicadores.
La vivienda vuelve al 2006
Respecto al trimestre anterior, el precio de la vivienda descendió un 3 por ciento en el mismo periodo, acumulando ya un año completo de caídas intertrimestrales. El descenso de los pisos nuevos (hasta dos años de antigüedad) fue del 6,5 por ciento en tasa interanual y del 3,1 respecto al cierre de 2008, quedando el valor del metro cuadrado en los 1.959,2 euros. En el caso de las viviendas de segunda mano, el precio se situó en los 1.956,8 euros, con un descenso intertrimestral del 2,5 y del 6,9 por ciento respecto a 2008.
Por su parte, el metro cuadrado de la vivienda protegida se situó en los 1.112,5 euros en los tres primeros meses del año, lo que supone un 1,1 por ciento más respecto al mismo periodo de 2008 y un descenso del 1,7 respecto al trimestre anterior, la primera caída en la serie histórica. De esta forma, el índice general de precios de la Vivienda (libre y protegida) experimentó un descenso del 6,5 por ciento en términos interanuales. En términos intertrimestrales, éste índice descendió un 3 por ciento.
Según el Departamento que dirige Beatriz Corredor, estos datos reflejan que "el precio de la vivienda entre enero y marzo de 2009 mantiene la contención de precios registrada en las últimas estadísticas del Ministerio". Por otro lado, el número de tasaciones inmobiliarias para realizar el cálculo de los precios de viviendas fue en el primer trimestre de 2009 de 152.681 viviendas, un 36,7 por ciento menos que las realizadas en el cuarto trimestre de 2008 y un 17,8 por ciento menos que las que se tasaron en los tres primeros meses de 2008.
La industria, en caída libre
La cifra de negocios de la industria y las entradas de pedidos volvieron a experimentar en febrero caídas históricas, superiores al 30 por ciento en ambos casos, reflejando los efectos de la crisis sobre un sector que se pretendía que fuera el relevo de la construcción como motor económico.
En concreto, según los datos hechos públicos por el Instituto Nacional de Estadística (INE), la facturación de la industria cayó un 30,8 por ciento en febrero respecto al mismo mes del año anterior, su segundo mayor descenso de toda la serie histórica, iniciada en enero de 2003. Por su parte, las entradas de pedidos experimentaron un retroceso del 31,9 por ciento en febrero, siendo ésta su mayor caída en la serie histórica.
La facturación de la industria cayó en febrero por quinto mes consecutivo y las entradas de pedidos retrocedieron por séptimo mes seguido en tasa interanual. La fuerte reducción de la cifra de negocios de la industria en febrero fue resultado de las caídas del 14,3 por ciento en los bienes de consumo duradero (-39 en bienes de consumo duradero y -10,3 los no duraderos), del 36,1 por ciento en los bienes de equipo, del 37,1 en los bienes intermedios y del 39,5 en la energía.
En el marco de las entradas de pedidos, que cayeron un 31,9 por ciento en tasa interanual, las tasas de variación respecto a febrero de 2008 fueron del -14,6 por ciento para los bienes de consumo (-36,8 para los bienes de consumo duradero y -11 para los bienes de consumo no duradero), del -35,4 por ciento para los bienes de equipo, del -39,8 para los bienes intermedios, y del -40 para la energía.