Intenso discurso del presidente francés en el congreso de los diputados
"Que las cosas queden claras, España tiene que ser un miembro del G-20"
martes 28 de abril de 2009, 12:16h
Nicolas Sarkozy ha cautivado a diputados y senadores con un discurso claro, firme y enérgico. Tras reconocer el avance de la democracia en España y las reticencias del pasado, el presidente de la República francesa se ha ofrecido de nuevo para acabar con el enemigo, ETA, y ha apostado por mejorar las infraestructuras para acabar con la barrera para las comunicaciones entre los dos países, los Pirineos.
El Congreso de los Diputados en pie y con un caluroso aplauso ha recibido y agradecido en repetidas ocasiones el discurso del presidente de la República francesa, Nicolas Sarkozy que ha dirigido a diputados y senadores en una sesión extraordinaria.
Anteriormente, el jefe del Estado, acompañado por el presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, recibió de la mano del presidente del Congreso, José Bono, un facsímil de la Constitución de 1978 . Por su parte, Javier Rojo, le entregó la cruz de honor del Senado.
A continuación, Nicolas Sarkozy entró en el hemiciclo, con diputados en sus escaños y senadores atentos. José Bono dirigió unas palabras de bienvenida, admiración y agradecimiento al presidente francés por su apuesta firme para acabar con el terrorismo de ETA. “No deja indiferente a nadie”, declaró el presidente de la Cámara.
Después, llegó el turno del presidente de la República. Sin utilizar papeles, con una mirada directa y un discurso claro, Sarkozy recordó el episodio del 23-F y destacó el avance de la democracia en España que, por desgracia, “sigue teniendo un enemigo: ETA”. Y prosiguió, “cada vez que la democracia española necesite a la República francesa para acabar con este enemigo podrá contar con ella”.
En ese momento, las palabras del presidente fueron interrumpidas con una larga ovación de los diputados y senadores españoles.
Además, el mandatario galo se mostró partidario de nuevo por la integración de España en el G-20: “Cuando se reunió el G20 consideraba profundamente injusto que España no estuviera en esta reunión. Que las cosas queden claras, España tiene que ser un miembro del G20". "No hay que elegir, es un deber y no podemos decirle a España que cumpla con sus obligaciones internacionales y después, por razones de costumbre, decir que no dispone del asiento al que tiene derecho. España tiene que formar parte", ha argumentado Sarkozy
Sarkozy ha aprovechado la ocasión para tratar otros puntos importantes en las relaciones bilaterales con es, entre otros asuntos, las conexiones energéticas y las infraestructuras de transportes. Ha reconocido que en su país ha habido "durante demasiado tiempo una ausencia de voluntad política" para crear infraestructuras acordes a lo que representan ambas naciones. "Aquel tiempo, se lo digo solemnemente, ha quedado atrás", ha zanjado.
“Los Pirineos no pueden ser una barrera infranqueable. Si hemos conseguido una Europa política no podemos encontrar impedimentos en nuestra geografía”. El presidente ha reconocido que los responsables políticos “hemos firmado declaraciones de principios, miles de discursos pero, sin embargo, en Francia durante mucho tiempo ha habido una falta de voluntad política a crear una infraestructura a la altura de nuestros intercambios”. Sarkozy apuesta por “menos discursos y más infraestructuras. Barcelona tiene que estar conectada con Lyon en cuatro horas a través del tren de alta velocidad y, por fin, 15 años después, habrá una línea de alta tensión para que atraviese los Pirineos.”
Este líder político induscutible también se ha referido a la Unión Europea y al papel que quiere que tenga la presidencia española en el mundo cuando ocupe este puesto en junio de 2010. “Quiero que sea abierta y no ingenua ante las imposiciones de otros”, ha recalcado. Sarkozy apuesta por una Europa con voz propia frente a Estados Unidos, protagonista del rumbo del futuro.