México: autogestión municipal
martes 05 de mayo de 2009, 22:15h
Muchas veces y en distintos foros se habla de los varios México y la desventura que caracteriza al sur, a pesar de la riqueza de su gente, sus recursos y cultura. En días pasados fui testigo de una iniciativa para romper ese círculo perverso, cuando varias de las principales ciudades de la región sureste se organizaron para intercambiar experiencias en promoción económica y constituir una especie de bloque para la gestión en conjunto.
Coatzacoalcos, Tapachula, Escárcega, Salina Cruz, Tuxtla Gutiérrez y Villahermosa –quien fue la sede-, se reunieron por segunda ocasión en lo que se ha dado en llamar “Asociación de Ciudades Vecinas del Sureste”, con el objetivo de establecer una estrategia de promoción económica e inversión para la región.
Siendo el sureste en nuestro país la mayor reserva de agua, de energía en todas sus formas, cuna de culturas inmarcesibles que aun persisten y con la posición geopolítica de “región bioceanica”, es para efectos del desarrollo, la que ocupa los últimos lugares en los indicadores que hablan de bienestar y oportunidades para la población. De allí la preocupación de los alcances de las ciudades citadas por unirse y promover beneficios conjuntos para la región.
La reunión conoció en detalle de tres grandes proyectos que de ejecutarse, serían, ahora sí, el despegue de la región. En primer término se habló de la nueva refinería que bien pudiera localizarse en Oaxaca, Campeche, Tabasco o Veracruz: todas ellas entidades productoras de crudo y con importantes instalaciones previas que facilitarían su instalación, abaratarían el costo del proyecto y generarían grandes beneficios de empleo y equipamiento. El acuerdo unánime fue solicitar en conjunto ante el Gobierno Federal que la decisión sea en beneficio de esa región.
El segundo proyecto –que recibió la simpatía y el apoyo unánime de los asistentes- es el de la Plataforma Logística del Istmo en el que participan directamente los estados de Veracruz y Oaxaca y de manera ampliada Chiapas y Tabasco. Se pretende darle conectividad a las obras de infraestructura ya existentes –los dos puertos de Salina Cruz y Coatzacoalcos, el Ferrocarril Trans ístmico, la carretera y el aeropuerto de Ixtepec-, de tal manera que funcionen en como un todo, que por una parte permitan el transito de carga de un océano al otro –con cargas de hasta 250 mil contenedores al año- y por otro, empiecen a impulsar proyectos locales que progresivamente puedan generar también carga para exportación. Esta iniciativa impulsada por los Gobernadores Ruiz de Oaxaca y Herrera de Veracruz, pretende después de muchos intentos, darle al Istmo su potencial de plataforma para nuevos proyectos económicos que beneficien a la región y que utilicen las obras ya existentes que, si en este momento se quisieran hacer, costarían por si mismas, más de tres mil millones de dólares y tardarían cinco años en construirse. En cambio, su articulación, darles conectividad importa algo así como 96 mdd en un plazo de año y medio.
Una tercera propuesta de los asistentes tiene que ver con llamar la atención de la federación para que le dé mayores apoyos a la comunicación terrestres de la región y en particular, hacer transitable la vía terrestre que conecta a Tuxtla Gutiérrez con el centro del país a través de Oaxaca y Veracruz. Esa vía es vital para el enlace económico y social, pero sobre todo, para el tránsito ordinario de personas que deben desplazarse de Chiapas al resto del país.
La próxima reunión será el otoño venidero en Coatzacoalcos y para entonces se avalara el avance de estos proyectos y seguramente se presentaran otros mas; lo importante es impulsar la autogestión municipal.