EL ROADSTER SE RENUEVA
La nueva estrella de Mercedes se llama SLK, un deportivo superior
lunes 18 de febrero de 2008, 12:57h
Los roadster nacieron en la Inglaterra de los años 20 como vehículos de carácter deportivo, de reducidas dimensiones y con una carrocería descapotable que permitía disfrutar de los apacibles días de otoño y primavera en la campiña británica. Tras la Guerra Mundial, este tipo de carrocería acabó prácticamente olvidada salvo para pequeños carroceros independientes. La búsqueda desesperada de nuevas propuestas de marketing hizo que a finales de los años 80 algunos fabricantes se interesasen por este tipo de automóviles. Sin embargo, las capotas textiles, su poca practicidad y escasa seguridad les redujo a niveles anecdóticos hasta la aparición de las capotas rígidas escamoteables.
Esta opción, aunque cara, ha dado un impulso a los biplaza deportivos como nadie esperaba hace tan solo 10 años. Baste citar que del exclusivo SLK de Mercedes se han vendido más de 400.000 unidades, un éxito que ni los más optimistas vaticinaban.
Básicamente ofrecen imagen, exclusividad y placer de conducir. Son coches para singles, con escasa capacidad de maletero: lo justo para un viaje de pareja en fin de semana. Pero que permiten su utilización diaria porque la capota rígida les proporciona niveles de confort (acústico principalmente) casi similares a los de un turismo convencional. Y en las ocasiones en las que es posible, disfrutar de la conducción al aire libre.
Remodelación total
Como decíamos, el nuevo SLK es un coche totalmente nuevo. Se ha cambiado todo el frontal, en el que la estrella ocupa un protagonismo casi obsceno. Las entradas de aire son ahora más generosas y más personales, con el larguísimo capó definiendo sus líneas. En el interior, se han llevado a cabo retoques importantes, manteniendo el característico estilo retro y confortable, con el cuero (rojo si se desea) como protagonista. Obviamente, no falta de nada: desde equipos de sonido de excepcional calidad hasta sistemas de mando por voz de última generación. Las conexiones a MP3 e iPod, los sistemas de navegación o el bluetooth son algo que debería ser innecesario mencionar en este modelo y esta marca por su obviedad.
Mecánicamente todo sigue igual, aunque todos los motores han sido retocados para ofrecer importantes mejoras en el rendimiento y en las reducciones de emisiones. La gama de inicia con el SLK 200 (un 1.800 de 4 cilindros con compresor volumétrico de 184 caballos. Continúa con el SLK 280 (como en el caso anterior la cifra no tiene ninguna coherencia ya que se trata de un 3 litros de 6 cilindros y 231 caballos). Y debería de acabar con el SLK 350 (305 caballos para el motor de 3.500 centímetros cúbicos) si no fuera porque la división deportiva de la marca ofrece el súper SLK 55 AMG con el impactante motor de 8 cilindros y compresor, que desarrolla 360 caballos.
Los precios oscilan entre los 41.200 y los 78.000 euros y ya pueden ir corriendo a los concesionarios a encargar el suyo porque, si continúa la tendencia de los últimos años, los plazos de entrega de algunas versiones son bastante dilatados dado el éxito de todos ellos. Suerte.