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El "boom" del carrito de la Infanta Sofía

lunes 18 de febrero de 2008, 19:40h
Hay gente que marca tendencia. O, simplemente, es el escaparate perfecto para que cualquier objeto que luzca se ponga de moda. Este es el caso de Doña Letizia y de sus hijas. Hace tan sólo dos semanas la Princesa y Don Felipe protagonizaban unas fotografías familiares en las que se podía ver por primera vez a la Infanta Sofía en su flamante cochecito. Pues bien, el artilugio en cuestión ya está causando furor. Se trata de un Mutsy, considerado el Ferrari entre los carritos de niños. Si hasta ahora no se veía casi por las calles, espérense a que pasen unos meses, que será cuando empiece a llegar a España la larga lista de pedidos que han hecho las futuras mamás. Ha bastado con que el modelo saliera en las primeras páginas de las revistas y los periódicos con la preciosa Sofía de paseo por los jardines de palacio para que estallara un auténtico "boom".


No es de extrañar, ya que no es la primera vez que esto sucede. El mismo éxito tuvo en su día el traje pantalón blanco de Armani que Doña Letizia lució en su pedida. Las copias no tardaron con salir al mercado y se agotaron nada más llegar a los escaparates. Y qué decirles del famoso traje rojo Valentino, creado por Lorenzo Caprile, que vistió la Princesa en la boda de Federico de Dinamarca. Ha sido copiado hasta la saciedad. Por no hablar del éxito que ha tenido el bolso Keros, diseñado por Isabel Sartorius, que la mujer del Príncipe de Asturias llevó colgado a su hombro el pasado verano. El modelo acabó el año siendo elegido uno de los complementos más chic de 2007. Doña Letizia vende y mucho. Y sus niñas parecen haber heredado este poder de atracción por el que muchas firmas pagarían. Lo único es que los miembros de la Familia Real no pueden ni debe prestarse ello, pero en muchas ocasiones, aunque no lo quieran, funciona este tipo de publicidad indirecta o de rebote.


Ni Bugaboo, ni Loola ni Stokke, que son todos diseños de altura. Esta marca holandesa a la que nos referimos, que tiene su distribuidora oficial en Barcelona y viene fabricando cochecitos desde los años 30, ya no da de sí con tanto encargo. Las pocas tiendas que lo comercializan en Madrid (varias en el barrio de Salamanca) han recibido una auténtica oleada de peticiones, a pesar de que su precio -con todos los accesorios ronda los 1.200 euros- no es nada barato. Tiene tres modelos de chasis diferentes: 4Rider Light -que es que tiene la infantita-, todoterreno y con tres ruedas, y puede plegarse con cuco incluido. La clave está en su fácil manejo y su bonito diseño. Les adelanto, por si les entra el antojo, que hay lista de espera para tres meses o más.

Verónica Zabala

Periodista

Verónica Zabala es directora de la revista Caracter

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