Los gilipollas de la sociedad española
jueves 28 de mayo de 2009, 22:14h
Hablábamos mi amiga Alex Mitchell (una artista maravillosa, investigadla en Internet, pues merece la pena) y yo de las cuitas de los artistas: su galería tardó seis meses en pagarle lo que le debía por la venta de una obra, y aún le debe dinero por la venta de otra obra, y la artista no tiene ni idea de cuándo recibirá el dinero. Alex me decía que me imaginara que va a la gasolinera y después de repostar, le dice al gasolinero: "Mira, no te voy a pagar porque no tengo dinero, pero tú no te preocupes que ya te pagaré cuando me llegue algo de pasta. Adiós". Intenté imaginármelo, pero no me salió muy bien, porque como todos sabemos es impensable repostar gasolina posponiendo el pago; o comprarse una camiseta, o siete litros de leche sin pagar.
Luego yo le dije a mi amiga que se imaginara a la señora de la limpieza viniendo a casa, y a mí diciéndole: "Mira Pepi, tú limpia, pero yo no te voy a pagar, ya veremos dentro de cinco meses si te pago o no". Y ella, la Pepi: "Vale, eso haré, no hay problema". Y limpia que te limpia cinco meses sin ver un leuro, y yo pagando la cuenta de la luz, del agua, del gas, los vaqueros nuevos y la servesita. Alex hizo un gran esfuerzo de imaginación, pero también le costó. Sin embargo, no tuvimos que hacer ningún esfuerzo de imaginación ni ella ni yo para ver la escena del pintor, el escultor, el fotógrafo, el diseñador o el escritor trabajando dale que te pego gratuitamente, o esperando meses o años a que le paguen el producto de su esfuerzo e ingenio, porque lo vemos y lo vivimos todos los días en nuestra propia carne y en la carne de nuestros colegas.
¿Por qué les cuesta tanto a todos esos pagarle su trabajo a los artistas y a los escritores? ¿Es que el trabajo del artista es demasiado abstracto como para que la sociedad entienda que es un trabajo como otro cualquiera y un producto como otro cualquiera que hay que pagar? ¿Es que el arte y la escritura no son de primera necesidad y por ello nadie siente que sea importante pagarlo? Pero, los nuevo jeans de Diesel, y la camiseta de Fred Perry tampoco son de primera necesidad y todo el mundo los paga sin rechistar, y tampoco lo es el trabajo de la señora de la limpieza, o la reforma de la casa realizada por el albañil, sin embargo a nadie se le pasa por la cabeza decirle a uno u otro que no le va a pagar, o que le va a pagar dentro de quince años.
¿Qué sucede en España para que el trabajo del artista y el escritor sea tan despreciado? Supongo que los artistas y escritores somos los gilipollas de la sociedad porque nos sometemos a este maltrato y a este feo desprecio, y ellos se aprovechan de nosotros, abusan, porque saben que tenemos que hacer nuestro trabajo porque las tripas nos lo exigen, nos tienen cogidos por el pescuezo. Aunque, Alex y yo, después de pensárnoslo mejor, decidimos que los gilipollas son ellos, por portarse tan mal con el gremio que hace que la vida sea más hermosa y más valiosa.