Más de 20.000 han tomado este mediodía el centro de Palma de Mallorca en contra de la "imposición" del catalán en la educación, la sanidad y la administración pública de Baleares y en defensa de la libertad lingüística. A la marcha, convocada por el Círculo Balear, han asistido entre otros la presidenta de UPyD, Rosa Díez, y el presidente de Ciutadans, Albert Rivera, la portavoz del PP en las Juntas Generales de Guipúzcoa, Regina Otaola, y el presidente del PP de la comarca alavesa de Ayala, Santiago Abascal.
Según los organizadores, más de 20.000 personas, pertenecientes a más de 26 entidades políticas, económicas y sociales, se manifestaron este mediodía en Palma en contra de la "imposición" del catalán en la educación, la sanidad y la administración pública de Baleares y en defensa de la libertad lingüística y de la libre elección del idioma en los colegios.
La manifestación, convocada por el Círculo Balear, estaba encabezada por una pancarta en la que se leía 'Nuestras lenguas nos unen, Volem llibertad d'elecció' y al frente de la misma se encontraban, entre otros, el presidente de la entidad convocante de la marcha -Círculo Balear-, Jorge Campos, el alcalde de Calvià, Carlos Delgado, la portavoz del PP en las Juntas Generales de Guipúzcoa, Regina Otaola, y el presidente del PP de la comarca alavesa de Ayala, Santiago Abascal. Una fila más atrás se encontraban la presidenta de Unión, Progreso y Desarrollo (UPyD), Rosa Díez, y el presidente de Ciutadans, Albert Rivera, quien estuvo acompañado por el candidato de esta formación al Parlamento europeo, Miguel Durán.

Durante la movilización, los asistentes portaban variados carteles en los que se leía
"Castellano y catalán con los mismos derechos"; "Aquí castellano y mallorquí"; "Que no te impongan el catalán"; "Por la libre elección de lengua" y "Lucha y defiende tus derechos". Asimismo, se pudieron ver muchas banderas de Baleares y también banderas de España.
Al inicio de la marcha, Jorge Campos remarcó que la manifestación "no va en contra del catalán", sino que lo único que defiende es la "libertad de poder elegir entre las dos lenguas mayoritarias acabando así con la imposición del catalán en la enseñanza, en la sanidad, en la administración y en casi todos los ámbitos". "Los ciudadanos queremos que se garanticen los derechos de los hablantes de ambas lenguas", recalcó.
El niño que no se puede examinar en españolLa lectura del manifiesto final contó con la intervención del niño ibicenco al que se le prohibe examinarse en español, Olav Boned, quien pidió libertad a todos. Por su parte, Jorge Campos añadió que, tras el éxito histórico de la manifestación, el Gobierno Balear tendrá que cambiar su política lingüística excluyente. Y pidió a los miles de ciudadanos asistentes que se fijen bien en las asistencias de los políticos que con su presencia se comprometen a adoptar las soluciones manifestadas. Pero que tengan en cuenta, también, las ausencias.
Máxima tensiónDurante la marcha, hubo un momento de máxima tensión, cuando siete jóvenes, disfrazados de monjas, curas y agentes de la Guardia Civil desplegaron una gran pancarta de una terraza de la calle Palau en la que se leía 'Català sí sí sí sí, Feixismo no no no no', lo que provocó la ira de los miles de manifestantes que se encararon con los jóvenes al grito de 'fascistas', 'indecentes' y 'caraduras'.
Mientras, los jóvenes gritaban mediante un altavoz 'No al fascismo, sí al catalán' y 'Fuera fascistas, fuera de nuestra isla', mientras que los miles de manifestantes que pasaban por debajo del balcón les replicaban con 'Libertad, libertad', 'Somos mallorquines, no catalanes' y 'Fuera, fuera, fuera'.
Muchos manifestantes llegaron a calificar este hecho de "gran provocación", aunque los agentes de la Policía Local y Nacional no tuvieron que actuar, debido a que no se produjo ningún incidente, más allá del intercambio de insultos entre algunos manifestantes y los jóvenes, que replegaron la pancarta, segundos después de que pasara la cola de la manifestación.