recibirá 30.000 millones
General Motors declara la bancarrota y pasa a manos del Gobierno Federal
lunes 01 de junio de 2009, 08:38h
El Gobierno de Estados Unidos confirmó anoche (en la madrugada hora española) que General Motors (GM) va a solicitar su entrada en el proceso de bancarrota, del que se espera que salga en un plazo mínimo de entre dos y tres meses. La automovilística recibirá otros 30.000 millones de dólares, y a cambio el Gobierno Federal se quedará con el 60 por ciento de la empresa.
La Administración estadounidense no ha visto muchas más opciones ante las pérdidas registradas por la automovilística. El Gobierno de Estados Unidos recibirá a cambio un 60 por ciento de la compañía una vez que concluya el proceso. Canadá ha llegado a un acuerdo para invertir 9.500 millones de dólares por una participación que ronda el 12 por ciento, según han informado altos cargos de la Casa Blanca.
Durante el proceso, y para conseguir financiación, se venderán los activos de la compañía que se consideran menos saludables –como las marcas Chevy o Cadillac–. El sindicato Unión de Trabajadores del Automóvil (UAW) será propietario de un 17,5 por ciento a cambio de concesiones, mientras que los bonistas obtendrán un 10 por ciento de la compañía y garantías para adquirir una participación mayor en el futuro.
Varios miembros del Gobierno estadounidense han asegurado que la Administración era reacia a invertir en GM pero de no hacerlo la compañía se habría visto abocada a la liquidación, algo que habría costado miles de puestos de trabajo.
El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, comparecerá ante los medios de comunicación a las 17.55 (hora española) para comentar la situación del maltrecho sector del automóvil en el país. El director general de GM, Fritz Henderson, ofrecerá una rueda de prensa después.
El Gobierno no está dispuesto a ofrecer mayores ayudas al sector, según altos cargos de la Casa Blanca. Un juzgado federal podría aprobar hoy la venta de los activos más saludables de Chrysler a una nueva compañía encabezada por la italiana Fiat. Ford es la única de las tres grandes automovilísticas estadounidenses que no ha solicitado ayudas públicas a las autoridades.