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Encuentro histórico

Funes recibe a los Príncipes de Asturias antes de su investidura

lunes 01 de junio de 2009, 10:15h
Los Príncipes de Asturias inauguraron en San Salvador la nueva sede de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID), en su primera actividad durante su visita al país centroamericano.
Los Príncipes de Asturias inauguraron en San Salvador la nueva sede de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID), en su primera actividad durante su visita al país centroamericano.

Don Felipe y Doña Letizia llegaron al país para asistir a la toma de posesión del presidente electo Mauricio Funes y presidieron la inauguración de la Oficina Técnica de Cooperación (OTC), en cuya construcción, según un comunicado de la embajada de España, participaron empresas salvadoreñas.

Al acto asistió el diputado del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN) Hugo Martínez, quien es considerado por la prensa local como posible candidato al Ministerio de Relaciones Exteriores durante el Gobierno que Funes asumirá el 1 de junio.

"Esperamos fortalecer las relaciones bilaterales con España, no solo en materia de cooperación, sino también en materia de comercio (y...) en intercambio científico y cultural", declaró Martínez, al destacar la cooperación española.

Los Príncipes tienen previsto asistir este domingo a un almuerzo con el actual presidente salvadoreño, Elías Antonio Saca, y posteriormente reunirse con Funes, quien comenzará este lunes su mandato de cinco años.

De igual forma, prevén reunirse con los españoles residentes en el país y participar de las actividades programadas tanto por las autoridades salientes como entrantes, con motivo del traspaso del poder. Funes, del FMLN, se convertirá en el primer presidente de izquierda en la historia del país

El presidente electo pondrá fin así a una etapa de 20 años consecutivos de Gobiernos de derecha encabezados por la Alianza Republicana Nacionalista (ARENA). Con Funes, los salvadoreños se sumarán además a la corriente de izquierda que se extiende por la región y lideran países como Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Ecuador, Nicaragua o Venezuela.

El traspaso de mando se celebrará en el Centro Internacional de Ferias y Convenciones (CIFCO) con la asistencia de, entre otros, los Príncipes de Asturias; el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, y la secretaria de Estado de EE.UU., Hillary Clinton.

En la lista de invitados figuran los también gobernantes de Bolivia, Evo Morales; Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva; Colombia, Álvaro Uribe; Costa Rica, Óscar Arias, y Chile, Michelle Bachelet.

Asimismo, estarán presentes los jefes de Estado de Ecuador, Rafael Correa; Guatemala, Álvaro Colom; Honduras, Manuel Zelaya; México, Felipe Calderón; Nicaragua, Daniel Ortega; Panamá, Martín Torrijos, y Paraguay, Fernando Lugo, además de los vicepresidentes de República Dominicana, Rafael Alburquerque, y Cuba, Esteban Lazo.

También son esperados los mandatarios de República Árabe Saharaui Democrática, Mohamed Abdel Aziz; de Taiwán, Ma Ying-jeou, y un total de 4.000 asistentes, entre funcionarios, autoridades e invitados.





El titular de la Secretaría General Iberoamericana (SEGIB), Enrique Iglesias, y el presidente del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Luis Alberto Moreno, también figuran entre las personalidades invitadas.

La ceremonia transcurrirá en medio de un estricto operativo de control, que incluye tres anillos de seguridad y el cierre del espacio aéreo en los alrededores de la sede del acto de posesión.

En los controles participan unos 1.200 policías y militares apostados en los principales hoteles de San Salvador, en el aeropuerto y otros sitios en los que están previstas actividades oficiales.

A sus 50 años, Funes jurará en una sesión especial de la Asamblea Legislativa, en la que el titular de ese poder, Ciro Cruz Zepeda, le impondrá la banda presidencial y tomará juramento.

Junto al futuro Jefe de Estado estará su esposa, Vanda Pignato, nacida en Brasil y nacionalizada salvadoreña, quien sostendrá la Biblia durante el juramento. Se inaugurará así, según los analistas, la "alternancia de poder" en El Salvador, país donde tradicionalmente ha gobernado la derecha. Esta nación centroamericana afrontó una guerra civil que causó 75.000 muertos, 8.000 desaparecidos y 12.000 lisiados.

En ese entonces, el FMLN se enfrentó al Gobierno, con el que suscribió después de doce años de enfrentamientos los acuerdos de Chapultepec que acabaron con el conflicto. Años más tarde, la antigua guerrilla se convirtió en un partido político.

Funes encontrará un país golpeado por los efectos de la crisis económica, evidenciada en un déficit fiscal estimado en 500 millones de dólares, una caída de sus ingresos por remesas del extranjero entorno al 10 por ciento y una caída de las exportaciones de cerca del 15 por ciento.

Incluso, el futuro gobernante ha anticipado que el país tendrá este año un decrecimiento estimado en 1%, contrario a la proyección de crecimiento del 0,5% del Producto Interior Bruto (PIB) que previó el actual Gobierno.

Funes también tendrá que lidiar con los altos índices de violencia en este país de 5,7 millones de habitantes, el más pequeño de Centroamérica, pero donde cada día se reportan entre y 12 asesinatos.