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¿“Vender” cultura de Defensa?

martes 02 de junio de 2009, 21:15h
Con el emocionado agradecimiento al pueblo de Santander, por el calor con que sus ciudadanos arroparon el Día de las Fuerzas Armadas, me obliga el Director de ABC Ángel Expósito, a reflexionar sobre nuestra cultura de defensa, cuando nos legó un magnífico artículo en su “tercera”, el día 31 de Mayo. Buenas gentes estos cántabros, directos, bravos, hombres de montes y valles a la vez que marinos de anchos horizontes; muralla natural contra ensoñaciones etarras; tierra de cobijo para muchos ciudadanos vascos faltos de aires de libertad en su propia tierra.

Cultura de Defensa. Sugiere el articulista, entre otras bien razonadas consideraciones, que las Fuerzas Armadas debemos hacer un esfuerzo por “vendernos mejor”. Tiene parte de razón, pero también hay carencias entre los “compradores”, en un ambiente que el mismo diseña como tendiente a empeorar y con difícil cambio de actitudes por parte de una sociedad que no asume que somos un trozo de ella, más propensa al zafio “paz y amor” de un conocido y magnífico spot publicitario, que al esfuerzo y al sacrificio de las gentes de armas.

Parte de esta sociedad, la que a veces nos halaga sin necesidad o se rasga las vestiduras ante bajas por acción de guerra, atentados o accidentes, es la misma que luego cercena nuestro patrimonio histórico recogido en un museo, utiliza nuestros bienes como moneda de trueque en campañas electorales o nos hace borrar el “sacrílego” lema de “A España servir hasta morir” de una de nuestras Academias Militares.

Respetuosos al máximo con todas las opciones políticas, sí constatamos que algunas personas ligadas a ellas confunden “servicio” con “propiedad” y les duele que hablemos de servir a la sociedad, que en resumen es servir a España. Esto “vende” mal, querido Director.

Luego, se refiere a la negativa “contaminación partidista” que sufren los órganos del Ministerio y ciertamente constata el buen recuerdo que dejaron los ministros mas técnicos, los que aportaron mas sentido de Estado. Pero Director ¿qué quiere que hagamos, si hemos perdido el control de los presupuestos, el orden de los ascensos; cuando hemos roto una de las reglas de oro que nos legó Gutiérrez Mellado: la de colocar técnicos en las Direcciones Generales. Usted mismo reconoce la valía personal de muchos uniformados ¡Repase la evolución de los organigramas de nuestro órgano central! Y no me refiero sólo a tiempos presentes, ni a una opción política determinada.

Porque, lo que nos pasa, en resumen, es que carecemos de una política de Estado. Muchos aplaudimos a Obama cuando mantuvo al mismo equipo de Defensa que heredó del último Bush. Esto produce estabilidad en las conductas; permite programar a futuro; mantiene la moral de los que con su esfuerzo sostienen la política exterior de su país. Sobran comentarios sobre lo que pasa aquí cada vez que cambiamos de gobierno.

Acepto lo que dice sobre nuestras propias trabas. Coincido en señalar que el CESEDEN es uno de los mejores “think tank” del país, pero que debe salir de Castellana 61, su sede madrileña. Pero le pondré un ejemplo. Recientemente se presentó en el Centro Internacional de Prensa de Barcelona (30 de Abril) un magnifico trabajo de prospectiva “Las Relaciones de Poder entre las Grandes Potencias y las Organizaciones Internacionales” (Monografía nº 110). De la mano de Xavier Batalla, un reconocido experto en temas de seguridad internacional, hablaron los ponentes diplomáticos, sociólogos y militares autores del magnífico trabajo. ¡Ningún medio recogió la presentación! Recuerdo al lector que hablamos de un centro de prensa. Allí había trabajo serio, no había escándalos, ni corrupciones, ni ventajas políticas. Quizás no sepamos vender; pero tampoco encontramos demasiados compradores.

Por supuesto valoro enormemente sus reflexiones, Director, incluída una no común autocrítica respecto a los medios. Pero el problema es más amplio, es de todos. Es de una sociedad que debe recuperar valores que sistemáticamente han sido atacados. Aquí entramos todos: educadores, padres, comunicadores, ciudadanos, por supuesto políticos. En la ponderación, en el mutuo respeto, en el esfuerzo común, está el mérito.

Hablamos de sentido de Estado, el que aúna esfuerzos y sacrificios de todos, el que hace que los ciudadanos se sientan servidores. Es, en mi modesta opinión, el que todos, repito todos, deberíamos saber “vender”.

Luis Alejandre

General de Ejército

Luis Alejandre es general.

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