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El Beckham de los circuitos

miércoles 03 de junio de 2009, 22:19h
Guapo a rabiar, lo mismo que el marido de la flacucha Victoria, Jenson Button ha pasado estos últimos años en el profundo pozo de los eternos perdedores, escondiendo debajo del casco la espectacular sonrisa que ahora luce en todos los circuitos. Resignado, con sólo un Gran Premio en el bolsillo, el de Hungría de 2006, seguro que tuvo que tragarse mucha bilis cuando su compatriota, el mimado Lewis Hamilton, dio el salto a la Fórmula 1 y empezó a subir al podio al ritmo de God save the Queen, nada más llegar. Las comparaciones fueron entonces más odiosas que nunca. La prensa británica se cebó con Button y sólo se ocupaba de él para ponerle como ejemplo de lo que un piloto ganador no debía ser. Bautizado como “El Beckham de los circuitos” y también como “Jet Set Button”, servía, sobre todo, para resaltar, aún más, el brillo del eterno enemigo de Alonso. Y a punto estuvo Button, incluso, de quedarse en tierra.

Nadie quería creer que en el mérito de arrasar en los circuitos, el coche tenía todo que ver y a los que no llegaban se les acusaba de blandos, de inconstantes o, simplemente, de negados. Sólo Alonso tuvo el privilegio, y no siempre, de poderse excusar detrás de un Renault que había salido de fábrica con las prestaciones de una tortuga. Es cierto que, en su caso, era más fácil, porque se suponía que un doble Campeón del Mundo no podía haber empeorado tanto en sólo unos meses. En todo caso, siempre hemos asociado un buen coche con un buen piloto. Es decir, que si el tipo corre en Ferrari quiere decir que es el mejor y, en cambio, si va a lomos de un Toro Rosso, se trata de una especie de “dominguero”.

Por eso, si el campeonato de esta temporada está más interesante, que no emocionante, que nunca, es precisamente porque ha colocado a todos los pilotos en un nivel muy similar, gracias a las mejoras en las escuderías que antes no contaban para nada a la hora de ganar. Hoy ya no sólo corren los rojos o los plateados. Ross Brown ha conseguido demostrar que cualquier piloto que compite en la Fórmula 1 es capaz de ganar, si el coche que lleva es superior a todos los demás. Aún así, muchos esperaban que en Mónaco, una pista que no permite margen de error y que pone a la vista de todos la pericia del conductor, quedara demostrado que Button sigue siendo un paquete, a pesar del sorprendente coche que tiene. Sin embargo, la realidad fue que no se equivocó y que este último fin de semana ha dejado claro que es tan buen piloto como los que conducen los coches hasta la fecha ganadores.

Ahora, los mejores titulares de la prensa de todos los colores en Gran Bretaña son para él y, en un país en el que se apuesta hasta por el color que lucirá la reina en su indumentaria el día de los actos conmemorativos de su cumpleaños, su proclamación como ganador del Mundial está cotizando a los niveles más altos. Incluso hay quien se ha jugado ya hasta la camisa apostando que Button subirá al primer cajón del podio en las trece pruebas que aún quedan por disputar. No me extraña que sonría.

Alicia Huerta

Escritora

ALICIA HUERTA es escritora, abogado y pintora

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