LA DAMA DE BLANCO
Blanca Reyes, entre la ilusión y la indiferencia
martes 19 de febrero de 2008, 21:17h
Tras el anuncio realizado por el presidente cubano en el diario Granma acerca de su abandono del cargo el próximo día 24, ya emergen las primeras reacciones. La de Blanca Reyes se mueve entre el sentimiento de calma, propio del que tiene ya poco que esperar, y de la esperanza de que quizá haya una oportunidad de que cambie el rumbo de un país "desgastado".
Con respecto a hace dos días, no ha cambiado nada en la vida de Blanca, quien ha reconocido en una entrevista con EL IMPARCIAL que la noticia que ha copado portadas e informativos le ha dejado indiferente.
La esposa del ex preso y poeta Raúl Rivero se ha referido a las dos generaciones que ya han pasado a lo largo de una misma dictadura, y ha incidido en el gran problema cubano, que no es otro que el moral o psicológico: "Siempre digo que el problema material se puede arreglar, pero lo moral y todas las personas que han sido manipuladas durante 50 años... Para eso debe haber un cambio feroz".
Raúl Castro, hermano de Fidel y probable sustituto, no inspira gran a Blanca Reyes como generador del cambio. "No creo que vaya a hacer ningún cambio, siempre apoyó a su hermano, aunque ojalá lo haga para el pueblo", ha expresado la líder de Las Damas de Blanco.
Los sueños, a pesar de todo, no se desvanecen tan fácilmente en la mente de una luchadora que, con humildad, se define como "una mujer que ha sufrido mucho la dictadura". La esperanza se apoya en el papel que espera asuman los fuertes gobiernos del globo: "No soy política, no sé lo que van a hacer los gobiernos, pero creo que casi todos ellos apoyarán la transición". ¿Se materializará una transición en los próximos cuatro años? Blanca Reyes desea creer que sí, que así será. "Si no, me muero", ha comentado con humor. Aún así, la exiliada con actual domicilio en Madrid, no obvia que queda trabajo por delante: "El pueblo cubano ha demostrado su valentía, pero hay que trabajar muy duro allí".