www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

Las elecciones que no cambiaron nada

martes 09 de junio de 2009, 01:16h
Tras la jornada electoral europea, que se saldó con una clara, por más que discreta, victoria del PP y, por contra, una derrota del PSOE, contundente pero asumible, las reflexiones del día después indican claramente que el panorama político español apenas ha sufrido cambios. Salvo la revalidación de los escaños de nacionalistas y comunistas, y el excelente resultado del partido de Rosa Diez -que logra un representante en la Eurocámara, sumando más de 400.000 votos, a pesar de la vergonzosa discriminación sufrida por los medios públicos de comunicación- el resto de partidos debería hacer un análisis concienzudo de lo que ha sucedido. Y, al mismo tiempo, algo de autocrítica.

No ha sido así en el PSOE. Utilizar el manido argumento de la abstención –que, curiosamente, siempre perjudica al que menos votos obtiene- combinado con la crisis, no son sino excusas de mal perdedor. Es cierto, como recalcaba la señora Pajín la noche de la derrota, que, para la que está cayendo, los resultados son discretos. Pero es también un hecho que el PSOE, versión Zapatero, cosecha su segunda derrota en pocos meses. Y, en esta ocasión, el descenso sufrido en caladeros tradicionales de voto socialista, llueve sobre mojado. Después de lo ocurrido en Galicia, esta nueva derrota debería llevar al PSOE a preguntarse si la fórmula socio-nacionalista, acuñada por el señor Zapatero y propagada por Blanco, no será un modelo agotado. La vicesecretaria de Organización socialista, además, se permitía la manipulación de alertar sobre el incremento de la extrema derecha, en un claro intento de confundir y desvirtuar lo que ha sido una victoria indiscutible del centro-derecha. Un triunfo empañado, eso si, para todos los europeístas por el ascenso de partidos y tendencias (cfr. lo ocurrido en el Reino Unido) alejadas, cuando no contrarias, a la idea de unidad europea. Por otra parte, quizá debería entender la señora Pajín que abstenerse es, en cierto modo, una forma de manifestar descontento contra una campaña lamentable de todos los partidos, en general, y una forma también de protesta de sus propios electores, ya que, si el señor Zapatero hubiese hecho las cosas con un poco de sentido, a lo mejor habría movilizado a un número mayor de votantes.

Por otro lado, en la sede popular de Génova la victoria les ha llegado con manual de instrucciones. Un mal uso de la misma puede suponerle a Rajoy que ese presunto liderazgo se muestre en su verdadera dimensión; o lo que es lo mismo, prendido con alfileres. Los agradecimientos de Jaime Mayor Oreja a Rodrigo Rato y José María Aznar reflejan bien a las claras quién piensa el candidato popular que ha ganado realmente las elecciones europeas: la “vieja guardia” popular. Quienes han votado al PP lo han hecho a conciencia de lo que representaba su candidato: una forma de hacer política nada meliflua, con las ideas claras y el recuerdo de tiempos que ellos consideran mejores. Tiempos de los que el actual equipo rector de Génova debería tomar buena nota, si no quiere regresar a un abismo del que sería muy difícil salir.
¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (4)    No(0)

+
0 comentarios