Los disturbios en Irán tras las elecciones presidenciales mantienen en vilo al mundo entero. La preocupación se masca en Estados Unidos, la Unión Europea y la ONU, pero también entre mandatarios como el presidente francés Nicolas Sarkozy o el primer ministro británico Gordon Brown.

Irán atrae todas las miradas desde la victoria de Ahmadineyad en las elecciones presidenciales. A la denuncia de un supuesto fraude por parte del reformista Musavi, se han unido las
protestas en las calles de Teherán, que han derivado este lunes en los primeros tiroteos en la capital. Al menos
siete personas murieron este lunes en enfrentamientos entre milicianos islámicos "Basij" y seguidores del candidato opositor, Mir Husein Musaví, que ha denunciado fraude electoral, según ha informado la radio nacional iraní Payam. "Un grupo de manifestantes quiso atacar un puesto militar y realizó numerosos actos vandálicos contra el mobiliario público en la plaza de Azadi. Desgraciadamente siete personas murieron y varias otras resultaron heridas", ha explicado la fuente.
La emisora no especificó si los muertos eran seguidores de Musaví o milicianos Basij, que desde hace tres días han tomado las calles de Teherán para reprimir las protestas contra la polémica reelección del presidente iraní, Mahmud Ahmadineyad.
Cerca de un millón de personas colapsaron el lunes una de las arterias más emblemáticas de Teherán en apoyo a Musaví, que pedido la repetición de unos comicios que la oposición reformista considera fraudulentos.
La manifestación, silenciosa y pacífica, concluyó con una serie de enfrentamientos en la plaza de Azadi, en el noroeste de la ciudad y brotes de violencia esporádicos en otros puntos de la capital. Testigos habían explicado a Efe que al menos una persona había perdido la vida al intentar entrar en una edificio controlado por la milicia "Basij" en la zona de Azadi. La víctima había perecido a causa de los disparos de grupos de "Basij", una milicia que no suele ir armada.
La oposición iraní y los partidarios del presidente, Mahmud Ahmadineyad, han convocado este martes nuevas manifestaciones en el centro de Teherán.
La ONU, la UE, Nicolas Sarkozy o el ministro de Exteriores israelí son algunos de los que se han pronunciado. Estas son sus
reacciones:
Ban Ki-Moon, secretario general de la ONU
El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, ha indicado que "
se debería de respetar la verdadera voluntad" de los iraníes, que la pasada semana celebraron elecciones presidenciales y cuyos resultados son cuestionados por la oposición. "La verdadera voluntad del pueblo iraní debería respetarse", dijo Ban a la prensa, al tiempo que señaló que estaba
siguiendo "de cerca" los acontecimientos en Irán.
"Los líderes religiosos han anunciado
una investigación sobre las elecciones, pero en última instancia (los resultados de) las elecciones en Irán deberían ser completamente respetadas", ha dicho Ban.
Estados Unidos
Estados Unidos ha expresado su preocupación por la situación en Irán. "
Estamos preocupados por lo que hemos visto", dijo el portavoz de la Casa Blanca, Robert Gibbs y añadió que "obviamente los iraníes también están prestando atención a lo sucedido".
"Hay una serie de factores que nos preocupa por lo que hemos visto", dijo Gibbs, que en ningún momento quiso hablar de fraude y destacó el "entusiasmo" que han mostrado los jóvenes iraníes en los comicios.
El pasado fin de semana, el vicepresidente de EEUU, Joseph
Biden, dijo tener "dudas" sobre la legitimidad de los resultados de las elecciones presidenciales y señaló que "hay que ver cuáles fueron los resultados y proceder a analizarlos".
Gibbs señaló que la Casa Blanca por el momento,
"no tiene más que añadir" y subrayó que las principales preocupaciones del Gobierno estadounidense respecto a Irán siguen siendo su programa nuclear y el terrorismo.
Nicolas Sarkozy, presidente francés
El presidente francés, Nicolas Sarkozy, ha pedido
que se haga "toda la luz" sobre la situación en Irán, donde se suceden las protestas por el resultado de las elecciones presidenciales celebradas el pasado viernes. El presidente de la República manifestó en un comunicado estar "profundamente
preocupado por el desarrollo de la situación política" en el país, donde se anunció la reelección en primera vuelta del presidente Mahmoud Ahmadinejad con un 63 por ciento de los sufragios.
Además,
condenó "las violencias contra los manifestantes, las detenciones de opositores y de personalidades políticas, las restricciones a las libertades públicas, a la libertad de expresión y de comunicación". Amplió esa condena a "los obstáculos puestos a periodistas, iraníes o extranjeros".
Gordon Brown, primer ministro británico
El primer ministro británico, Gordon Brown, ha advertido este lunes al Gobierno de Irán de que su respuesta a las protestas de la oposición, que denuncia un fraude electoral,
afectará a sus futuras relaciones con la comunidad internacional. "La manera en la que el régimen responda a las protestas legítimas tendrá implicaciones para la relación de Irán con el resto del mundo", dijo Brown en una declaración ante el Parlamento.
Brown instó al régimen a "hacer frente a los
serios interrogantes que se han planteado sobre el desarrollo de las elecciones". "Irán es una nación independiente que merece nuestro respeto y el pueblo iraní es un pueblo orgullos que merece democracia", añadió.
Javier Solana, Alto Representante de Política Exterior y de Seguridad Común de la UE
Javier Solana ha admitido este lunes su preocupación por "las últimas imágenes y noticias que llegan de Teherán" de enfrentamientos entre partidarios del actual Gobierno y detractores reformistas y subrayó su deseo de que "la voluntad de los ciudadanos sea escuchada".
Solana admitió estar "
muy impresionado por el nivel de participación" en los comicios presidenciales, una tase de participación que alcanzó el 85 por ciento, pero el jefe de la diplomacia europea no ocultó su preocupación, al ser preguntado por los disturbios y las denuncias de fraude electoral que esgrime el candidato presidencial opositor, Mir Hosein Musavi.
"
He seguido muy de cerca las elecciones. Estoy preocupado por las últimas imágenes y noticias que llegan de Teherán", reconoció Solana, al tiempo que admitió que espera que finalmente "la voluntad de los ciudadanos (iraníes) sea escuchada".
Avigdor Lieberman, ministro israelí de Exteriores
El ministro israelí de Exteriores, Avigdor Lieberman,
rehusó comentar este lunes las manifestaciones contra el resultado de las elecciones iraníes por ser "un asunto interno", pero insistió en que la comunidad internacional detenga el programa nuclear iraní. "
Nunca intervenimos en asuntos internos de ningún país, y las elecciones y las manifestaciones de Teherán son un problema interno", señaló Lieberman en una conferencia de prensa tras una reunión con responsables de la Unión Europea.