Una revisión del country
Los hijos ilegítimos de Johnny Cash
miércoles 20 de febrero de 2008, 15:14h
La actuación posterior de Earle revela tanto sus raíces clásicas de lealtad country, como los aspectos más modernos y tendenciosos que se pueden aplicar al género propio americano. Micah P Hinson refleja también esa vertiente, la de un chico de 25 años, portentosa voz y letras blues aplicadas sobre melodías tejanas. Y en los últimos años, Hinson va produciendo disco tras disco, tanto en solitario como en el proyecto paralelo que mantiene con Late Cord. Todos son buenos. Así se representa la nueva vertiente del country, la que impulsó con éxito Wilco, cuando incorporaron guitarras potentes y distorsión a los viejos trabajos de Uncle Tupelo.
Lejos van quedando los años dorados de Nashville, cuando cientos de jóvenes cogían sus guitarras y marchaban a la "Music City" a hacer carrera en la música. Hoy, el sueño americano es California y la vocación, ser actor. El country y el folk se fueron atascando, encerrando en las viajes glorias como Cash, Kristofferson, Young, Seeger, Nelson, o el propio Earle. En ese atasco la vieja Europa cerró fronteras y muy ilustres tenían que ser las visitas para abrir las puertas de los teatros europeos.
Pero una nueva generación americana viene reclamando su espacio con el nuevo milenio. A la cabeza el talento de Ryan Adams, uno de los compositores e intérpretes más geniales y prolijos de las últimas décadas, el productor del último trabajo de Willie Nelson al que ha devuelto un sonido actual.
De Virginia (Texas) viene Neko Case, una cantante de country alternativo que visitó nuestro país con The New Pornographers y que mantiene renovada la música de su tierra, a la que aporta nuevos matices y direcciones, recuperados de otros géneros.
Neo country
Desde Nueva York surge Adam Green, creador del antifolk, una mezcla de sonidos folk, letras punk y espíritu rockero, que pone música a la película "Juno" con su antigua formación Moldy Peaches.
Saltando el Atlántico destaca Kate Rusby. La inglesa, que esta semana visita España es descrita por The Guardian como "la superestrella británica de la escena acústica". Una cantante de dulces formas y románticos fondos que llegó al número 2 de las listas independientes inglesas en 2007 con "Awkward Annie" y que retoma la línea de Billy Bragg en el mercado europeo.
Antes vino Norah Jones, que mezclando estilos de la rivera del Missisipi, encontró un hueco en el panorama internacional con toques del jazz de Nueva Orleáns, el country de Nashville y el folk de su Texas natal. Poco a poco van llegando los relevos, las nuevas voces y verbos que redireccionan el sentir americano en la música.
Acaba el concierto de Steve Earle y los americanos siguen conversando en la barra, descubriendo nuevos talentos, disfrutando de viejos sonidos. Y es que hay motivos para sonreír, a pesar de que Dylan se despidiese del Festival Folk de Newport cantando "It´s all over now" en 1965, aunque muriese Hank Williams, aunque muchos enterrasen el country, van aprendiendo a andar solos los hijos ilegítimos de Johnny Cash.