La oposición iraní ha convocado este miércoles una nueva jornada de protesta para pedir la anulación de los resultados de las elecciones presidenciales del pasado viernes, que considera fraudulentas. Desde entonces, Irán ha sido escenario de protestas y disturbios entre la oposición y las fuerzas de seguridad -apoyadas por milicianos islámicos o "Basij"- que han causado al menos siete muertos. Se prevé que la marcha de hoy, al igual que el martes, sea proscrita por las autoridades.
Hay censura previa, las señales de la televisión vía satélite están interferidas y numerosas páginas web se encuentran bloqueadas,
pero los partidarios del líder reformista iraní Musaví aún tienen un medio de expresión: Twitter. El popular servicio de micro-blogging está sustituyendo en Irán a los censurados medios tradicionales de comunicación para obtener y difundir información sobre las protestas contra el presidente Mahmund Ahmadineyad.
Los miembros del "movimiento verde"
han usado Twitter para difundir imágenes de manifestantes muertos o heridos que segundos después podían ser encontradas en páginas como Flickr o YouTube a pesar del bloqueo gubernamental impuesto en muchas de ellas.Twitter, que permite enviar mensajes de no más de 140 caracteres al resto de la comunidad vía Internet o teléfono móvil, está también siendo usado para compartir con otros oponentes listas de servidores proxy desde donde poder acceder libremente a la red.
"IranElection" era el término más buscado en la popular página de micro-blogging. "Este es el momento de actuar!! Una nación necesita ayuda", afirmaba un usuario llamado Mi Rez desde Rasht, en Irán. "YouTube está empezando a descolgar vídeos de manifestantes muertos y heridos", denunciaba una usuaria llamada Bimbacha.
Twitter tenía previsto suspender durante noventa minutos su servicio con fines de mantenimiento, pero a última hora de ayer decidió posponer unas horas el corte para que fueran las 01:30 de la mañana en Irán (20:00 GMT), una decisión que, según la prensa estadounidense, vino dictada desde el propio Departamento de Estado de EE.UU.
La portavoz del Departamento de Estado, Ian Kelly, reconoció que el Gobierno está siguiendo la situación en Irán a través de diferentes medios, incluidos Twitter y la red social Facebook, pero evitó contestar preguntas sobre la llamada al servicio de micro-blogging.
En Twitter arreciaron también
las críticas a los medios de comunicación estadounidenses por su pobre cobertura de las protestas tras las elecciones iraníes. Bajo el término "CNNfail" pueden leerse hoy cientos de críticas a la conocida cadena estadounidense. "Avergüénzate, CNN, por hacer creer a la gente que no hubo fraude", "twitteaba" esta mañana el usuario Hark0nnen.
La oposición convoca para hoy nuevas movilizacionesLa oposición iraní ha convocado este miércoles una nueva jornada de protesta para pedir la anulación de los resultados de las elecciones presidenciales del pasado viernes, que considera fraudulentas. Fuentes de la oposición indicaron que los seguidores del ex primer ministro Mir Husein Musaví tienen previsto concentrarse a partir de las 17.00 (12.30) en la plaza de Haft-e Tir, en el sur de Teherán. Se prevé que la marcha, al igual que el martes, sea proscrita por las autoridades.
Musaví se autoproclamó ganador de los comicios presidenciales del pasado viernes poco después del cierre de los colegios y denunció un fraude masivo en favor de su rival, el actual presidente Mahmud Ahmadineyad, a quien el Ministerio de Interior le concedió el triunfo por mayoría absoluta. Desde entonces, Irán ha sido escenario de protestas y disturbios entre la oposición y las fuerzas de seguridad -apoyadas por milicianos islámicos o "Basij"- que han causado al menos siete muertos.
Ayer martes, médicos y enfermeras del hospital adonde fueron llevadas las decenas de víctimas se manifestaron en contra del Gobierno. Igual hicieron barrenderos, comerciantes y otros muchos profesionales del país. Horas después, miles de partidarios de Musaví se congregaron en el centro norte de Teherán a pesar de la prohibición de los autoridades, que también han vetado la presencia de los periodistas extranjeros en la calles de la capital. Al caer la noche, y por tercer día consecutivo, el grito "Alah-u-Akbar" (Dios es el más grande), adoptado por la oposición, volvió a resonar Teherán.