La mañana de esta jornada ha comenzado a las 12.00 horas con las concentraciones miles de pueblos y capitales de toda España en silencio, en repulsa por el asesinato de ayer por ETA del policía Eduardo Puelles. Ha sido
Arrigorriaga, lugar del atentado y donde vivía Puelles, el lugar que ha concentrado a los representantes políticos. Cerca del lugar de la concentración la Ertzaintza ha retirado una fotografía de un preso de Eta.

En la concentración se han reunido en silencio, la madre y dos hermanos del agente asesinado, además de entre otras personalidades, el lendakari,
Patxi López; el presidente del Senado,
Javier Rojo; la presidenta del Parlamento Vasco, Arantza Quiroga, y los máximos dirigentes del PNV,
Iñigo Urkullu; del PP vasco,
Antonio Basagoiti; de EB, Mikel Arana, y la secretaria de organización del PSOE Leire Pajín. Además de en Arrigorriaga, al mediodía se han celebrado concentraciones similares delante de los ayuntamientos vascos.
Por otra parte, a lo largo de toda la mañana, un goteo incesante de ciudadanos han pasado por la capilla a darle el último adiós a Puelles. Al mediodía, ha llegado la vicepresidenta
De la Vega, y poco después, el lendakari,
Patxi López, y el consejero de Interior,
Rodolfo Ares, que venían de la concentración de repulsa celebrada en Arrigorriaga.
Emotivo funeralEl funeral de Puelles ha empezado a la una de la tarde en una abarrotada iglesia de San José, en el centro de Bilbao, en un acto
presidido por los Príncipes de Asturias.
Tras cerrar la capilla ardiente, que estaba en la subdelegación del Gobierno en Bilbao, los restos mortales del inspector han sido trasladados a la iglesia, situada a una veintena de metros de subdelegación,
precedido por la viuda, los hijos, la madre y el resto de familiares del inspector.
Los restos mortales han llegado a la iglesia
entre aplausos de los cientos de personas congregadas en las calles adyacentes, a hombros de ocho agentes, dos de cada cuerpo policial: Policía Nacional, Guardia Civil, Ertzaintza y Policía Municipal de Bilbao, mientras sonaba la marcha fúnebre tocada por la banda del Cuerpo Nacional de Policía. Justo antes de entrar,
ha sonado el himno nacional, en medio de un gran silencio.

En el templo ya estaban los Príncipes de Asturias, que han llegado a la una menos cuarto. Don Felipe y Doña Letizia han sido recibidos con numerosos aplausos de los cientos de ciudadanos que se congregaban tras el cordón policial.
La homilía ha sido celebrada por el obispo de Bilbao, Ricardo Blázquez.
En el funeral, el obispo de Bilbao animó a que todos digamos "un no rotundo e inequívoco al terrorismo, con la cabeza y el corazón, en la conciencia y en la calle, personalmente cada persona y unidos como ciudadanos".
Más de 25.000 personas gritan contra EtaMiles de ciudadanos, alrededor de 25.000, según la Policía Municipal, han tomado parte esta tarde en Bilbao en la manifestación de repulsa por el asesinato de Antonio Puelles con el lema
"Por la libertad-Askatasuna, Eta No", que se ha convertido en una ovación continua a su familia y a las demás víctimas de ETA.
Desde que partió a las 18 horas de la plaza del Sagrado Corazón, hasta que concluyó, exactamente una hora y dos kilómetros después ante la escalinata del ayuntamiento de Bilbao, la manifestación fue recibiendo un aplauso ininterrumpido por parte de los miles de ciudadanos que esperaban su paso agolpados en las aceras y que posteriormente se sumaban a la marcha.
El aplauso se convirtió en ovación cerrada cuando los familiares de las víctimas que llevaban la pancarta llegaron a la escalinata del ayuntamiento, lo que ellos respondieron también con un aplauso de agradecimiento a los asistentes a la manifestación.
Con los hijos de Puelles, Iñigo (hijo del empresario
Inaxio Uria), Carmen Hernández (viuda del edil del PP
Jesús María Pedrosa), Marian Romero (viuda del ex edil socialista
Isaías Carrasco), Marian Ziarrusta (viuda del empresario
Joxe María Korta), Blanca Villafañe (hija del guardia civil
Juvenal Villafañe), Maite Mollinedo (viuda del ertzaina
José María Agirre), Dolores Quintanilla (viuda del policía asesinado también en Arrigorriaga
Manuel Fuentes) y Maixabel Lasa (viuda del socialista
Juan Mari Jáuregui).
Detrás de todos ellos, el lendakari,
Patxi López; la vicepresidenta primera del Gobierno,
María Teresa Fernández de la Vega; los consejeros del Gobierno Vasco y otros responsables institucionales. Así mismo, en lugares destacado estaban los líderes de los partidos políticos vascos como
Iñigo Urkullu (PNV),
Antonio Basagoiti (PP) y
Mikel Arana (EB), además del coordinador general de IU,
Cayo Lara; la secretaria de Organización del PSOE,
Leire Pajín; y la vicesecretaria de Organización del PP,
Ana Mato.
Entre un fuerte aplauso, la marcha, que ha recorrido toda la Gran Vía bilbaína y la calle Buenos Aires para acabar en el Ayuntamiento donde Patxi López ha pronunciado un discurso y en el que ha intervenido la viuda del policía asesinado, se ha fundido en un abrazo con su hijo pequeño.
"Gracias a Dios hay mucha gente como mi marido y no van a poder con ellos"Francisca Hernández se ha dirigidoa los asesinos de su marido, Eduardo Puelles, para advertirles de que
"lo único que han conseguido es dejar dos huérfanos y una viuda, no van a conseguir nada más porque gracias a Dios hay mucha gente como mi marido y no van a poder con ellos, cada día van a salir más y más".
Francisca Hernández ha esperado en las escalinatas del Ayuntamiento de Bilbao, abrazada a la bandera que cubrió el féretro de su esposo, la llegada de la manifestación de repulsa por el asesinato de su marido. Allí, su hijo pequeño le dio un emocionado abrazo cuando llegó con la cabecera de la marcha.
Tras el discurso del lendakari, Patxi López, la viuda, acompañada por sus dos hijos, se ha dirigido a los manifestantes para declarar que
"soy la mujer de Eduardo y me siento muy orgullosa", además de dar las gracias "de verdad" a los manifestantes.
"A mí me han hecho daño, pero les va a costar mucho poder conmigo, con mi familia, con los hermanos, con su madre y con toda la gente que le quiere. A mí, ni a mis hijos, no me van a ver llorar, lloraré en casa, pero aquí no, no les voy a dar ese gusto", ha dicho refiriéndose a los terroristas de ETA.
Francisca ha destacado que
en el País Vasco "se puede vivir muy bien porque hay gente muy decente, muy honrada. Cada uno tiene sus ideas, las defienden hablando y no matando".
La viuda ha aseverado que los etarras "son asesinos, no son políticos, no son presos políticos, eso es mentira. Que no vengan las familias pidiendo dinero para ir a verlos (a las cárceles) porque son presos políticos. No, es mentira, son asesinos", ha aseverado.
El poema de LópezPreviamente, fue el lendakari Patxi López quien se ha dirigido a los manifestantes desde las escalinatas del Ayuntamiento de Bilbao al finalizar la manifestación. El presidente del nuevo Gobierno vasco ha comenzado su intervención con emotivo poema en euskera escrito por él mismo, en el que ha pedido que se junten las voces "para decir todos a una, ETA no".
De nuevo ha llegado un día sombrío
Hemos oído el ruido de una bomba
El asesino vasco nos ha matado a un ciudadano
Han matado a Eduardo Antonio Puelles para doblegarnos a todos
Qué caro se hace el camino de la libertad
Pero no ganarán
No saben que no somos como ellos. No aceptamos a los asesinos
Somos mejores que ellos
Ahí radica nuestra fuerza y su debilidad
Tenemos lágrimas amargas en la cara
El dolor nos rompe el corazón
Pero las manos de la libertad nos unen
Con las fuerzas de todos unidas
Juntando las voces
Para decir todos a una, "ETA no".
En un tono emotivo, entre aplausos, ha continuado su discurso, señalando que Puelles, "asesinado por defender la libertad de los vascos, era uno de los nuestros. Gracias a él y a otros muchos como él, gracias a los miembros de la Ertzaintza, de la Guardia Civil y de la Policía Nacional, los vascos y las vascas vamos arrancando, trozo a trozo, con desgarro y sufrimiento, la mordaza de nuestra libertad".