Impuestos y reforma laboral
miércoles 24 de junio de 2009, 01:58h
Ayer tarde se vivía en el Congreso un desencuentro entre socialistas e Izquierda Unida, al retirar los primeros una enmienda para incrementar el gravamen de las rentas más altas. Dicha retirada obedecía a una estrategia parlamentaria del PSOE, quien no se había asegurado el voto de IU en otra votación de ámbito tributario para esta misma semana. Pero, más allá de puntuales alianzas entre partidos, lo que ha quedado patente es el tremendo despropósito en el que transita Zapatero desde que reconoció la existencia de la crisis.
En primer lugar, una reforma fiscal semejante debería de pactarse con el principal partido de la oposición. No en vano, entre ambos suman 324 de los 350 escaños del Hemiciclo, lo cual les confiere una cuota de representatividad incuestionable. Y en un asunto como el fiscal en tiempos de recesión, se antoja imprescindible que las fuerzas políticas aúnen esfuerzos. Al mismo tiempo, personalidades de la talla de Jean Claude Trichet o Miguel Ángel Fernández Ordóñez, máximos representantes del Banco Central Europeo y el Banco de España respectivamente, han dado un toque de atención sobre la necesidad de reformar el mercado laboral. El propio Felipe González se ha mostrado crítico con la labor de Zapatero en más de una ocasión, e incluso el actual comisario para Asuntos Monetarios y Financieros de la Unión Europea, Joaquín Almunia, ha reconvenido al Gobierno de España en materia económica.
¿A qué espera Zapatero para dar un giro a los acontecimientos y revertir la calamitosa marcha de la economía española? Nadie lo sabe: puede que, visto lo visto, ni siquiera él mismo. Pero es evidente que debería escuchar el clamor de voces autorizadas que le piden una rectificación en su desnortado rumbo. Además, si con el actual marco la situación es la que es, quizá sea hora de empezar a introducir reformas. Claro que eso es gobernar con cierta independencia de la política de sondeos. Pero, hasta la fecha, tal orientación y función parece desierta en Moncloa.