EEUU ha dado la sorpresa en la Copa confederaciones y ha eliminado a España en semifinales. Altidore adelantó a los norteamericanos en la primera mitad y Dempsey sentenció cuando mejor estaba la "roja". Duro golpe para los de Del Bosque que no jugarán la final de la ConfeCup.
España ha pagado el “mal del favorito” en la Copa Confederaciones. Esta es una de las enfermedades que les afecta a los equipos que parten como principales candidatos a ganar un título y, como en este caso, pierden. Desde hace más de una semana, sólo pensamos en una hipotética final con Brasil sin caer en que, el fútbol es el deporte que más sorpresas da. Los trámites de Nueva Zelanda e Irak se pasaron, sin nota, y el último ante Sudáfrica fue sólo un experimento de competición, asique después de tanto “pasotismo”,
llegó EEUU y nos ganó.
Desde el arranque del encuentro los “yankees” estuvieron más enchufados que la “roja”. Las ganas, presión, intensidad, fuerza y velocidad las ponían ellos y, aunque no dominaban la posesión, amenazaban la portería de Casillas con llegadas muy peligrosas. ¿Y el tiqui-taca? Ni rastro. Con
Xavi desaparecido y
Cesc fuera de combate, la responsabilidad de jugar cayó sobre Xabi Alonso que hizo lo que pudo, mejor dicho, lo que le dejaron. Es digno de mención de honor el partido encomiable que cuajaron Donovan y Dempsey –los centrocampistas- para frenar nuestro fútbol.
Tanta apatía acabó con un jarro de agua fría, el gol de Altidore. Un cúmulo de despropósitos, falta de atención en un saque rápido, descolocación defensiva, mal marcajae de Capdevila,… Aclaró el horizonte del delantero del Villarreal que sin piedad batió a Casillas. Este gol supuso más que una ventaja en el marcador ya que nos quedamos sin aliento para la primera parte y los norteamericanos se crecieron y empezaron a creerse eso del
“Yes, we can”. La charla en el descanso sirvió a los nuestros y tras la reanudación subió la intensidad. Por lo menos parecíamos la España que ganó la Eurocopa, con la baja, eso sí, de Iniesta que se nota y mucho, y el dominio empezó a ser aplastante. El toque rápido se apoderó del juego de la “roja” y las ocasiones llegaron. Pero hubo más de un invitado sorpresa, como el portero
Howard, que paró todo;
Onyewu, que fue un muro;
Demerit, que corto balones hasta saciarse, y así un largo etcétera.
Hay que aprender la lección

Aún así el gol en contra parecía remontable pero lo que no esperábamos era un segundo gol en contra. La ocasión se fraguó en una gran jugada de los estadounidenses por la banda izquierda que acabó en un centro al área que recayó sobre los pies de Sergio Ramos. Este no se dio cuenta de que tenía al lado a
Dempsey y le regaló el 2-0.
El lateral madridista no ha hecho su mejor temporada y lo ha evidenciado en el partido de hoy. Apagado, sin fuerza y sobre todo con pocas ideas, el sevillano no pasa su mejor momento y las vacaciones le vendrán mejor que nadie. El Real Madrid y España necesitan la mejor versión de él porque la cara “B” no es la buena.
Con la segunda losa encima, todo se puso cuesta arriba y ni colgando balones desde la banda, ni con todo el equipo volcado pudieron acortar distancias para, al menos, intentar la épica.
Pero ante todo hay que buscar el lado positivo, y puede que lo tenga. Dentro de un año estaremos ilusionados con un Mundial en el que seremos favoritos y utilizaremos la lección de esta Copa Confederaciones en la que hemos aprendido algo y es un tópico:
“No hay rival pequeño y hay que ir partido a partido”.