La censura que ha impuesto el régimen iraní no ha podido evitar que Internet se convierta en una ventana al mundo para denunciar la brutal represión que los opositores al régimen han sufrido en las calles de Teherán tras las protestas que están teniendo lugar desde las elecciones del 12 de junio. Twitter, Facebook o Youtube han servido para que el mundo sepa qué está pasando.
Los intentos del régimen de los ayatolás de controlar la información sobre las protestas de los partidarios del líder opositor Mir Husein Musavi no han servido de mucho. Muchos ciudadanos se han servido de la tecnología de sus teléfonos móviles y de las nuevas herramientas de Internet para denunciar la brutal represión que han sufrido.