rechaza reunirse con los representantes del Círculo Balear
"Antich ignora a 20.000 ciudadanos baleares"
viernes 26 de junio de 2009, 12:34h
El pasado 30 de mayo bajo el lema: "Nuestras lenguas nos unen. Volem llibertat d'elecció", más de 20.000 ciudadanos de Baleares (15.000 según fuentes policiales) se manifestaron en Palma convocados por el Círculo Balear (CB), para exigir un cambio en la política lingüística discriminatoria del Gobierno Balear. La mayor manifestación de la historia de Baleares en favor de la libre elección de lengua.
El pasado 30 de mayo bajo el lema: "Nuestras lenguas nos unen. Volem llibertat d'elecció", más de 20.000 ciudadanos de Baleares (15.000 según fuentes policiales) se manifestaron en Palma convocados por el Círculo Balear (CB), para exigir un cambio en la política lingüística discriminatoria del Gobierno Balear. La mayor manifestación de la historia de Baleares en favor de la libre elección de lengua.
El 3 de junio, la asociación que preside Jorge Campos Asensi, registró dos solicitudes de reunión con el presidente del Govern Balear, Sr. Francesc Antich, y la Consellera de Educación, Barbara Galmés, para hacerles entrega del Manifiesto por la Libertad Lingüística respaldado por más de 20.000 personas, y proponerles una alternativa a la actual política lingüística.
A fecha de hoy, el Govern no ha querido recibir a los representantes de estos miles de ciudadanos, demostrando no estar a la altura de las
circunstancias, además de una ínfima calidad democrática.
Los ciudadanos deben conocer -según explica Campos- que el actual gobierno, si bien es de mayoría socialista, actúa como un gobierno nacionalista excluyente y sectario, que desprecia el sentir mayoritario de la ciudadanía que rechaza la actual situación de imposición del catalán.
Los militantes y simpatizantes socialistas que participaron en la manifestación han hecho llegar su sorpresa al comprobar el distanciamiento entre la realidad social y sus representantes políticos.
El Sr. Antich parece no haberse dado cuenta que los miles de ciudadanos convocados por el CB deciden mayorías parlamentarias. No se puede gobernar para una minoría catalanista, en contra de una ciudadanía que solicita libertad y derecho a elegir entre las dos lenguas oficiales sin imposiciones.